Ficha técnica
La capacidad funcional es un componente esencial de la salud1, pero puede verse afectada por múltiples factores que hacen necesaria la rehabilitación. En este contexto, el médico rehabilitador desempeña un papel clave en la recuperación de la funcionalidad del paciente. La espasticidad es un síntoma derivado de una lesión del sistema nervioso central, caracterizado por un aumento del tono muscular y que afecta a la movilidad, causando graves complicaciones. Su abordaje requiere programas de rehabilitación personalizados, adaptados a las necesidades específicas de cada paciente. En la actualidad, existe un amplio abanico de posibilidades terapéuticas para el tratamiento de este trastorno, así como tecnologías de apoyo que mejoran la calidad de vida de quienes conviven con espasticidad. Las unidades de Medicina Física y Rehabilitación han evolucionado en los últimos años hacia modelos integrados, tecnológicos y centrados en la persona, adaptándose a los retos del envejecimiento, la cronicidad y las secuelas neurológicas. La neurorrehabilitación continúa avanzando para ofrecer soluciones más eficaces y personalizadas, con un enfoque integral orientado a recuperar la funcionalidad y mejorar la calidad de vida de las personas con espasticidad3,5.
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