Ana Rosa Quintana explica cómo vivió el incendio en el edificio de Valencia

Ficha técnica


Fecha 25/02/2024
Parte 1
Duración 00:04:05
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Ana Rosa Quintana explica cómo vivió el incendio en el edificio de Valencia: "bueno, más emocionante... A ver, yo creo que todos esos minutos que pasamos mirando un balcón donde había dos personas cercadas por las llamas que parecía imposible que pudieran rescatarlos porque veías que no llegaba la escalinata de los bomberos... Es que yo decía, dios mío de mi vida, es que vamos a ver a estas dos personas desplomarse. Era ver y luego ver. Desgraciadamente, pues ha habido cosas peores" y añade: "tengo que decirte que estoy cansada, que hoy estoy cansada, pero yo creo que había que hacerlo porque yo estaba ayer tan impactada de ver aquel monumental edificio ardiendo por los cuatro costados. Sin saber quién había adentro, entonces había, creo que había que seguir contándolo y apoyando a Valencia, a los valencianos" - Enhorabuena, Ana Rosa, ¿cómo recibes este premio? - Pues mira, la verdad es que siendo una fundación que es defensora de los derechos civiles y que nosotros muchas veces nos hemos hecho eco de esas causas, la verdad es que es un honor para mí y que el jurado haya sido por unanimidad, bueno, muy bonito. - Y, sobre todo, una de tus palabras ha sido que hay que seguir apoyando y que, sobre todo, estas causas, ahora que estamos en momentos complicados, hablando de nuestra profesión, sobre todo, que no pasa por los mejores momentos. - Bueno, no todas las áreas de la profesión, pero yo creo que hacer información política en estos momentos es duro, porque yo nunca he vivido tantas presiones como la temporada pasada cuando estaba en el programa de la mañana. Entonces, creo que nosotros tenemos la obligación de luchar fundamentalmente por la libertad de expresión. Ya nosotros tenemos que ocupar de hacer bien nuestro trabajo, trabajar con honradez. No ser voceros de ningún gobierno, ni de este, ni del anterior, sino trabajar con objetividad y con libertad - ¿Presiones de qué tipo? Si nos puedes especificar un poquito más. - Bueno, me han sacado en campañas electorales con el brazo al alto y decir, han citado mi nombre en el Congreso. Bueno, yo esto no lo había visto nunca. Bueno, ahora es moda, ahora se cita a los jueces, se cita a los periodistas, pero esto yo nunca lo había visto, la verdad. - ¿Igual es porque encasillan un poco a los periodistas? - Igual es porque no creen en la libertad de expresión. Igual es que no creen en la libertad de pensamiento. Igual es que no creen en el periodismo. - ¿Has mencionado al rey en tu discurso? - Bueno, creo que es momento. El rey ha tenido que salir a hacer algo que era inaudito en estos momentos. Es una defensa de la Constitución y una defensa de la independencia judicial. Los que venimos de la transición, era obvio. Yo nunca pensé que había que volver. Que la separación de poderes es importante, que la libertad de expresión es importante y que la Constitución hay que cumplirla. No hay que tergiversarla. Tergiversarla. Estoy cansada ya. - Justo ayer, justo lo que ha pasado en Valencia, que es súper duro, ¿había sido uno de los momentos más duros que habías vivido como periodista? - Bueno, más emocionante... A ver, yo creo que todos esos minutos que pasamos mirando un balcón donde había dos personas cercadas por las llamas que parecía imposible que pudieran rescatarlos porque veías que no llegaba la escalinata de los bomberos... Es que yo decía, Dios mío de mi vida, es que vamos a ver a estas dos personas desplomarse. Era ver y luego ver. Desgraciadamente, pues ha habido cosas peores. - Ana Rosa, después de esta semana trepidante, de trabajo, de todo, y además antes librabas un día a la semana, entre semana, eso significa que estás como... - No, no, no, pero solo hoy. Ha sido solo hoy. - Pero digo que eso significa que estás como una rosa. - No, tengo que decirte que estoy cansada, que hoy estoy cansada, pero yo creo que había que hacerlo porque yo estaba ayer tan impactada de ver aquel monumental edificio ardiendo por los cuatro costados. Sin saber quién había adentro, entonces había, creo que había que seguir contándolo y apoyando a Valencia, a los valencianos. Bueno, chicos, creo que tengo que salir. Ah, perdón. Perdón, chicos. Nada, nada.

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