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Isabel Jiménez está encantada de poder tener a Sara Carbonero más cerca

Isabel Jiménez está encantada de poder tener a Sara Carbonero más cerca, sobre todo ahora que está a punto de ser mamá por segunda vez: “Teníamos muchas ganas, nos apetecía. Es verdad que estas últimas medidas te impiden hacer todas las cosas que nos gustaría pero es verdad que ahora la tranquilidad de tenerla mucho más cerca, que los niños crezcan juntos”. Sobre cómo está llevando este segundo embarazo en medio de tantos proyectos profesionales, confiesa: “Es otro niño, ya no queda prácticamente nada y se ha juntado todo. Parece que lo he hecho adrede, cuando vi el calendario dije estoy embarazadísima, el lanzamiento de la campaña de ‘Slow Love’, todo concentrado en dos meses. Muy contenta. Lo estoy llevando igual que con Hugo y me lo permite. Ahora que ya estoy en tercer trimestre, me queda poquito, estoy frenando mucho pero septiembre y octubre han sido una locura y me lo ha permitido. No sé cuando salga la guerra que dará”. Reconociendo que es una mujer muy tranquila, asegura que no le asusta dar a luz en estos momentos de coronavirus: “Yo soy muy tranquila, todo me lo tomo con naturalidad. No me he planteado que fuese mejor o peor. Ha surgido así, nacerá a principios de enero que no sé cómo estarán los hospitales pero no me preocupa ni me dan esos miedos. No he sido una persona así nunca”. Además Isabel reconoce que tiene anticuerpos tras haber pasado la covid: “Al final yo juego un poco con la tranquilidad de que soy así pero también porque lo he pasado. Hay casos de reinfección pero hay pocos, lo vives de otra manera. Al final tengo anticuerpos, he pasado el proceso y muy mala suerte tiene que ser que me toque. No puedes vivir pensando que te vas a contagiar en cada momento”. De las historias que habla en su libro como la de Ariadne Artiles, Isabel explica: “A todos los entrevistados los he elegido yo. Conocía a Ariadne desde hace años, yo sabía su implicación y su activismo desde hace años, igual que Jon. Yo he sido un poco la que he decidido a quién entrevisto y a quién no. Ariadne Artiles está muy implicada a nivel público y en su día a día”. Entrevista Isabel Jiménez: - ¿Cómo llega este proyecto, es una idea de libro que ya tenías en la cabeza? - Escribir llevaba tiempo diciéndome, llevan muchos años detrás para que escribiera, ellos querían novela pero decidí esperar, no me apetecía dar el paso hasta que hubiese un proyecto que me interesase de verdad. El proyecto llega a mí porque conozco a unos chicos que tienen la patente mundial de las ‘pajitas comestibles’. Tienen un discurso súper entusiasta y me recuerdan al síndrome del Garaje de Google, Apple pero en España. Ellos dicen que quieren generar un movimiento y cambiar las cosas de verdad, no quedarnos en hemos inventado esto, qué bien se nos ha dado y hacernos millonarios. Ellos son un poco los que me plantean, cómo podemos hacer cosas, reflexionar, cambiar… yo cruzo las dos ideas y digo qué puedo hacer yo desde mi posición como comunicadora y con una editorial que me ofrece escribir un libro. Se me cruzan las ideas y es cuando se lo propongo a los editores que les entusiasma la idea. - Para organizar todos estos datos, cómo se hace. - Yo imagino que escribir una novela debe ser mucho más complejo, para mí esto es periodismo de investigación, llevo muchos años en televisión y es verdad que es otro lenguaje pero mi vocación siempre ha sido prensa escrita. Era hacer una investigación exhaustiva, yo no escribo como activista, no tengo un recorrido, me preocupa, quiero cambiar las cosas pero lo que quiero es dar voz a los que saben. Era una labor de investigación, dar con las personas clave y abordar el problema desde todos los ámbitos. Esa ha sido mi misión. - Están haciendo más cosas de las que yo sabía para este problema. ¿llegamos a tiempo? - Sorprendentemente para la investigación he contado con WWWF como ONG pionera y yo me esperaba un discurso catastrofista, echándonos la bronca y me sorprendió que fue un discurso positivo, que hay un movimiento social que lleva años cociéndose y que sí que se están haciendo cosas. Ellos que son los que deben de decirlo creen que sí que estamos a tiempo. - Siempre tenemos la típica imagen de la tortuga en el plástico, pero hay mucho más. - Al final es un tema que te puede interesar más, menos o pensar es que el problema es de tal magnitud que para qué voy a hacer algo. Yo quería buscar esa aproximación, al final el libro lo que tiene es que sorprende porque no es un informa de datos, para eso hay muchos estudios publicados, yo intento acercar el día a día de la gente. Se trata de concienciarnos, si no solucionamos esto el plástico nos invade. - Empresas generadoras de mucho plástico como la de los refrescos, están investigando en nuevas formas. - Para que esto se solucione hay que estar todos metidos, nosotros, instituciones y las empresas. Si las empresas hacen campañas de marketing pero se quedan ahí no vamos a ningún sitio. Están cambiando los hábitos de consumo y las empresas grandes son conscientes del problema que se les avecina. Tienen mucha inversión, departamentos de investigación y desarrollo en el que buscan alternativas, son los primeros interesados en cambiar las cosas. - Qué haces tú para salvar el planeta a nivel particular. - Hay que ser coherentes en la vida, yo he aprendido mucho en estos meses en el proceso de escribir el libro, me han sorprendido cosas que no tenía ni idea y tengo que predicar con el ejemplo. Yo antes tenía conciencia, yo soy de mar, para mí es una cura y había cosas que ya hacía por esa conciencia. Mi casa está llena de cubos de todos los colores para reciclar correctamente, es una de las grandes apuestas. Darle muchos usos a las cosas, al plástico que ya está en uso. Yo no he vuelto a tocar una pajita de plástico desde hace más de un año, no son cosas tan grandes, son pequeñas cosas. - ¿Por qué entrevistaste a Ariadne Artiles? - A todos los entrevistados los he elegido yo. Conocía a Ariadne desde hace años, yo sabía su implicación y su activismo desde hace años, igual que Jon. Yo he sido un poco la que he decidido a quién entrevisto y a quién no. Ariadne Artiles está muy implicada a nivel público y en su día a día. Jon tiene un historión de cómo se engancha a esta historia y cómo se convierte en embajador muy bonita. - No sabía que existían los refugiados climáticos, hemos destruido islas. - Para mí es uno de los capítulos más bonitos, Jon se abre mucho y tiene una historia especial. Cuando me cuenta su aventura y su encuentro con los refugiados climáticos me pareció una historia buenísima. Me habla de su familia, sus sobrinas, de cómo están concienciados. El capítulo de Jon me gusta muchísimo. - ¿Qué te ha trasmitido Ariadne? - Me contó mucho su día a día, su apuesta en la misma línea de lo que va el libro. A ella le pasa lo que a mí, al ser de Canarias ama el mar perdidamente, es una forma de proteger y devolver esa calma que nos da. - Me encanta ver ejemplos como la reina de unas imágenes limpiando las playas. - La reina está muy implicada, creo que es un ejemplo ver a doña Sofía con sus guantes recogiendo plástico de las playas, sé que está muy implicada y que seguirá haciendo. - En tu marca también habéis apostado por materiales sostenibles. - Yo lo que no puedo es hacer este libro, investigar, preocuparme y cambiar las cosas y tener una empresa de moda que es la segunda industria más contaminante del mundo y no hacer nada. Se pueden hacer muchas cosas más pero somos una marca pequeña, lo que decidimos año y medio es darle un giro, apostar por lo sostenible y dentro de nuestras posibilidades ver qué nos ofrecen. Seguiremos sumando cosas pero es un poco ser coherentes. En esta última colección con Cortefiel lo que además nos gusta mucho es que cada prenda tiene una etiqueta en la que tú sabes por qué esa prensa es ecológica, sostenible… En el proceso se sigue contaminando pero se trata de hacer cosas. - Este año estaba la gente muy volcada con todo lo ecológico, ¿Piensas que la pandemia nos ha focalizado más en otras cosas? - Totalmente. Imagina que yo con el libro empiezo a trabajar hace más de un año, 2020 iba a ser el año del plástico, estábamos enfocados a nivel comunicación, a nivel acciones publicitarias de marcas, en todos los sectores, instituciones y empresas estábamos muy volcados en darle la vuelta a esto. El coronavirus entró en nuestras vidas y eso ha quedado en un segundo plano, hay que saber convivir con todo ese plástico de un solo uso que genera la autoprotección del Covid. - Con un niño pequeño, qué hueco te ha quedado. Álex te ayuda mucho porque si no es imposible. - No ha sido fácil, yo soy muy nocturna y lo soy desde que estudiaba, aprovechaba cuando el niño estaba dormido pero la parte del confinamiento me ha ayudado. Yo tenía una vida en informativos pero siempre tengo mil frentes y mil proyectos. A partir de marzo esa parte la aparqué mucho, estuve en casa y sí que aproveché todos esos momentos que nos ofrece el confinamiento para darle un empujón mucho más rápido, hacer muchas entrevistas que me hubiera gustado hacerlas en persona. Todo acabó siendo por zoom o por teléfono que es la pena que me da. - Vaya energía, además otro en camino, enhorabuena. - Muchas gracias. Es otro niño, ya no queda prácticamente nada y se ha juntado todo. Parece que lo he hecho adrede, cuando vi el calendario dije estoy embarazadísima, el lanzamiento de la campaña de Slow Love, todo concentrado en dos meses. Muy contenta. - Estás llevando bien el embarazo. - Muy bien. Es que lo estoy llevando igual que con Hugo y me lo permite. Ahora que ya estoy en tercer trimestre, me queda poquito, estoy frenando mucho pero septiembre y octubre han sido una locura y me lo ha permitido. No sé cuando salga la guerra que dará. - Quedarse embarazada en estos tiempos te ha dado miedo. - Yo soy muy tranquila, todo me lo tomo con naturalidad. No me he planteado que fuese mejor o peor. Ha surgido así, nacerá a principios de enero que no sé cómo estarán los hospitales pero no me preocupa ni me dan esos miedos. No he sido una persona así nunca. - Hay muchas embarazadas que lo han llevado muy mal este tema. - Al final yo juego un poco con la tranquilidad de que soy así pero también porque lo he pasado. Hay casos de reinfección pero hay pocos, lo vives de otra manera. Al final tengo anticuerpos, he pasado el proceso y muy mala suerte tiene que ser que me toque. No puedes vivir pensando que te vas a contagiar en cada momento. - Tienes a Sara al lado para compartir cosas. - Teníamos muchas ganas, nos apetecía. Es verdad que estas últimas medidas te impiden hacer todas las cosas que nos gustaría pero es verdad que ahora la tranquilidad de tenerla mucho más cerca, que los niños crezcan juntos. - Está guapísima. - Sí, está guapísima, como siempre. - ¿Ganas de otro libro? - Yo soy de cerrar capítulos, ha tenido tanta avalancha de proyectos estos últimos meses que me inventaré algo, va conmigo, pero de momento no. Voy a parar un poco, a disfrutar del momento que me viene y que estos meses sean más tranquilos. - ¿novela, ensayo? - Me gusta mucho la parte de periodismo de investigación. No tengo ni idea porque no he pensado nada. Necesito por lo menos un respiro, la verdad es que ha sido muy interesante el proceso, me lo he pasado muy bien, he disfrutado mucho, al principio te da mucho reparo y luego es verdad que es un libro que el tema que es el plástico, puede parecer aburrido pero lo he intentado hacer cercano y con un lenguaje muy televisivo. A la gente le está sorprendiendo que le enganche un libro de plástico. La historia de Stella Mccartney, en los años 80 era la loca de los vaqueros ecológicos.

Ficha técnica


Fecha 04/11/2020
Parte 1
Duración 00:17:51
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid

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