Ficha técnica
Cayetano Martínez de Irujo, acompañado únicamente por su mujer, Bárbara Mirjan. Habla de las diferencias que ha tenido con sus hermanos, durante la presentación del libro de su madre 'la última duquesa'. El conde de Salvatierra, se sincera: " :"pero, no, no hay dos cayetanos. Hay el cayetano con mucho dolor, mucha soledad y mucho sentido en todo abandono desde niño y hay el cayetano prácticamente curado, que es el que ha escrito este libro. La que me ayudó a escribir el primer libro, a mí al principio me da un poco de miedo. Tanta vergüenza, porque tú no sabes lo que lloraba yo, contando las cosas. Yo te recuerdo en mi despacho también, sí, lo pasó muy mal. Cuando empezaba a contar cosas de mi infancia y de mi adolescencia, bueno, todavía casi me dan ganas de llorar, pero era desgarrador y eso me podía pasar dos, tres minutos llorando sin parar, porque la pobre se me quedaba mirando así y yo decía, ojo, esta señora va a pensar que he sido un niño duramente maltratado. Tuve esa percepción, cosa que no ha tenido ninguno de mis otros hermanos, pero eso es un cayetano curado, pero ojo, es porque me fui a estados unidos "subraya: " era un hecho, claro. Ellos eran colateralmente partícipes, pero yo hablaba bien de todos. Yo no, yo no dije nada de ellos ni de sus vidas. Lo que pasa que, claro, eran mis hermanos y vivíamos todos en el palacio hasta que se fueron casando. Sí. Pero vamos, que todo fue la influencia. Te acuerdas de la última entrevista que me hizo una periodista para el dominical de ABC, que la hizo con mala idea, y yo estaba muy frágil en ese momento. Y entonces, a raíz de ahí, fue un estallido de prensa en contra. En aquel momento, es verdad que yo estaba bastante peleado con la prensa. Y entonces se aprovecharon y mis hermanos, pues, todos influenciados, porque vamos, yo apuesto lo que quieras que no se ha leído mi libro ninguno. Y éste, pues, yo creo que sí, yo creo que éste sí. Éste sí, porque en el fondo, todos mis hermanos como yo, pues, han querido mucho a mi madre, la han respetado, la han admirado. Y todos buscaban llevarse el reconocimiento de ella." Parte 2 CAYETANO: "Muy bien, has hecho un análisis magnífico, la verdad, Luis María en Madrid lo hizo más personal porque él ha tenido mucha relación con la casa y con ella, tú lo has hecho técnicamente, me has sorprendido, no bien que lo has plasmado, ¿no? Pero bueno, en definitiva, para mí lo es el homenaje que ella se merece.Yo creo que se conoce en los últimos 20 años, que además, pues, por la vorágine un poco de cierto sector de la prensa en este país, pues, te empaña bastante tu verdadera personalidad y tu verdadera figura como persona en la sociedad. Te crea un personaje y el personaje lo difumina, difumina un poco tu persona y tu identidad" () "Muy bien, has hecho un análisis magnífico, la verdad, Luis María en Madrid lo hizo más personal porque él ha tenido mucha relación con la casa y con ella, tú lo has hecho técnicamente, me has sorprendido, no bien que lo has plasmado, ¿no? Pero bueno, en definitiva, para mí lo es el homenaje que ella se merece.Yo creo que se conoce en los últimos 20 años, que además, pues, por la vorágine un poco de cierto sector de la prensa en este país, pues, te empaña bastante tu verdadera personalidad y tu verdadera figura como persona en la sociedad. Te crea un personaje y el personaje lo difumina, difumina un poco tu persona y tu identidad.Precisamente de eso te quería preguntar. Para ella era incómodo, para mí......inaceptable. Ahora ya, pues me he adaptado mejor cuando he dejado la élite y piso más la tierra. Desde que ya no soy deportista de élite, pues vuelves otra vez a la realidad. Pero ese era un factor que ella tenía que yo admiraba mucho.Luego tenía una intuición increíble, porque no fallaba en la percepción de la gente, de las cosas, de cómo suceden las cosas. Entonces, todo lo que me dijo ella, yo siempre la comparo a Matthew Ortega.Amancio Ortega, yo cuando me puso al frente de la casa, lo primero que hice, el primer concurso que fui a a La Coruña, sentarme con él y decirme, oye, aconséjame, por favor, porque me ha puesto mi madre al cargo de la casa, y yo soy un deportista, y ¿cómo voy a llevar todo esto yo? Y entonces Amancio me dio unas pautas que no se me olvidaron nunca.Pero esa inteligencia natural que tenía, me has visto y tal, y a la pobre, pero vino a verme a Pinedados veces antes de fallecer. O sea, era una pasión conmigo y yo con ella, pues increíble. Entonces, pues la echo mucho de menos" CONFERENCIANTE: " Yo que, por ejemplo, he vivido un poco la transición entre los dos libros, el primero y este, yo creo que hay dos Cayetanos distintos ahí, ¿no?Porque el primero, yo recuerdo cuando nos reuníamos y tú estabas trabajando con esta periodista, que fue un libro...Y te desgarró mucho, ¿no? Sin embargo, este es un libro sereno, ¿no? Hay una... como una gran diferencia, ¿no? CAYETANO: "Pero, no, no hay dos Cayetanos. Hay el Cayetano con mucho dolor, mucha soledad y mucho sentido en todo abandono desde niño y hay el Cayetano prácticamente curado, que es el que ha escrito este libro. La que me ayudó a escribir el primer libro, a mí al principio me da un poco de miedo.Tanta vergüenza, porque tú no sabes lo que lloraba yo, contando las cosas. Yo te recuerdo en mi despacho también, sí, lo pasó muy mal. Cuando empezaba a contar cosas de mi infancia y de mi adolescencia, bueno, todavía casi me dan ganas de llorar, pero era desgarrador y eso me podía pasar dos, tres minutos llorando sin parar, porque la pobre se me quedaba mirando así y yo decía, ojo, esta señora va a pensar que he sido un niño duramente maltratado. Tuve esa percepción, cosa que no ha tenido ninguno de mis otros hermanos, pero eso es un Cayetano curado, pero ojo, es porque me fui a Estados Unidos" CONFERENCIANTE: Sí, es un libro de reconciliación, ¿no? CAYETANO: sí CONFERENCIANTE 2_ , MENCIONA A TUS HERMANOS. CAYETANO: Sí. CONFERENCIANTE:_ Los reuniste, dice, cuando fue un mes, así, ¿no? De Dios, ¿eh? ¿Lo has leído? CAYETANO: ¿Cuál de ellos? El mío seguro que no. Este. ¿Este?Pues no lo sé. No lo sé. este no. El mío. Bueno, se pusieron todos como ellas por la influencia de la prensa, nada más. Nada más, o sea, porque una señora... CONFERENCIANTE: Hombre, era durito, ¿eh? CAYETANO: Sí, era duro. Pero bueno, yo no me metí yo a hablar de mi vida. CONFERENCIANTE_ Más que duro, era honesto. CAYETANO: Era un hecho, claro. Ellos eran colateralmente partícipes, pero yo hablaba bien de todos. Yo no, yo no dije nada de ellos ni de sus vidas. Lo que pasa que, claro, eran mis hermanos y vivíamos todos en el palacio hasta que se fueron casando. Sí. Pero vamos, que todo fue la influencia. Te acuerdas de la última entrevista que me hizo una periodista para el Dominical de ABC, que la hizo con mala idea, y yo estaba muy frágil en ese momento. Y entonces, a raíz de ahí, fue un estallido de prensa en contra. En aquel momento, es verdad que yo estaba bastante peleado con la prensa. Y entonces se aprovecharon y mis hermanos, pues, todos influenciados, porque vamos, yo apuesto lo que quieras que no se ha leído mi libro ninguno. Y éste, pues, yo creo que sí, yo creo que éste sí. Éste sí, porque en el fondo, todos mis hermanos como yo, pues, han querido mucho a mi madre, la han respetado, la han admirado. Y todos buscaban llevarse el reconocimiento de ella. CONFERENCIANTE :Claro, claro, claro. ¿Y es posible en aquel tanto escapar de un apellido como es tuyo? CAYETANO: No.Eso es lo que te acabo de decir. Entonces eso lo llevas absolutamente impregnado. Ya nuestros hijos pues ya se van alejando, pero nosotros pues evidentemente somos todos Casa de Alba.Al final, por ser el mayor, para que se quede unido lo más importante, pues se ha mantenido el mayorazgo , cosa que ya casi no existe en ningún sitio, pero vamos, lo llevamos todos absolutamente impregnado. Unos más activamente y otros más pasivamente.
Relacionados