Ficha técnica
Cumpliendo su palabra de mantenerse lejos de los focos y de las polémicas tras sufrir un ictus, Kiko Rivera está disfrutando de uno de sus veranos más tranquilos en compañía de su novia Lola García y de las dos hijas que tiene en común con Irene Rosales, Ana y Carlota, con las que está pasando la segunda quincena de agosto en Sevilla. Tras una escapada de fin de semana a la costa gaditana con sus pequeñas y la bailaora, que no se ha separado de él en ningún momento desde que sufrió el ictus, el dj ha salido a desayunar en familia a una cafetería cercana a su domicilio y, de lo más sonriente y haciendo un gesto con el dedo pulgar alzado, ha revelado que se encuentra muy bien.
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