Se cumplen 100 años de la lata azul que hizo accesible el cuidado de la piel a más personas

Ficha técnica


Fecha 18/09/2026
Parte 1
Duración 00:09:19
Sonido Totales y Ambiente
Edición Bruto Compactado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Hay colores que forman parte del imaginario colectivo y el azul de la lata de NIVEA Creme es uno de ellos. Desde hace cien años, este color forma parte de hogares, baños, bolsos y neceseres, acompañando pequeños gestos de cuidado que han pasado de generación en generación. Para celebrar este aniversario, NIVEA pone en valor no solo la historia de un color, sino también la confianza, los recuerdos y momentos cotidianos que se han construido alrededor de la lata. La historia de NIVEA Creme comenzó en Hamburgo en 1911, con una innovación que transformaría la cosmética moderna: una emulsión estable de aceite y agua gracias al descubrimiento de Eucerit que permitió crear una fórmula que pudo desarrollarse a gran escala. Sin embargo, la primera lata de NIVEA Creme no era azul. Su diseño inicial era amarillo y respondía a los códigos estéticos del art déco de la época. Fue en 1925 cuando adoptó el intenso azul y el logotipo blanco que hoy resultan inmediatamente reconocibles, dando lugar a una identidad visual que se ha mantenido durante cien años. Su eficacia hidratante, su versatilidad y su fragancia inconfundible desde su creación hasta ahora han hecho de NIVEA Creme un básico de cuidado para distintas generaciones. Esta crema acompaña a todo tipo de piel en el día a día y su eficacia ha hecho que los consumidores experimenten todo tipo de usos con ellas: desde el cuidado de zonas secas como talones, pies, codos y rodillas, hasta las manos expuestas a lavados frecuentes o como parte del cuidado de la piel tatuada. Asimismo, también forma parte de rutinas nocturnas de cuidado intensivo o de esos momentos en los que la piel necesita un extra de confort. Incluso una vez terminado el producto, la lata se queda en casa atesorando una nueva función y convirtiéndose en un imprescindible. Esta forma de entender el cuidado conecta con una ambición que NIVEA mantiene desde sus orígenes: democratizar el cuidado de la piel y hacerlo accesible a más personas. Una filosofía que ha permanecido firme a lo largo del tiempo mientras la marca ha evolucionado para responder a las necesidades de cada generación. Durante cien años, la lata azul ha estado presente en hogares y momentos cotidianos, y esa confianza se ha convertido en uno de los mayores valores del producto. Celebrar este centenario es reconocer todo lo que representa ese azul y los valores que NIVEA ha construido durante generaciones.

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