Ficha técnica
El cambio de hora de otoño, por el que se retrasaran los relojes una hora este fin de semana puede alterar transitoriamente el sueño, las comidas o la actividad cotidiana, además de la exposición a la luz, lo que altera el ritmo circadiano, que interviene en la regulación cardiovascular. En declaraciones a Europa Press Televisión, la psicóloga sanitaria experta en familia, Mercedes Bermejo, ha señalado que el cambio de hora puede afectar especialmente a los niños pequeños y a personas más vulnerables.
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