Ficha técnica
Greenpeace enmarca el juicio que comienza mañana a 11 de sus activistas por una protesta contra los combustibles fósiles en 2021 en Sagunto (Valencia) en "un intento global de intimidación a la movilización social" porque recalca que se trató de una acción "pacífica, transparente, pública y estrictamente no violenta amparado por el derecho a la protesta", pero advierte: "No nos callarán". La organización ha señalado que se trata de la mayor pena jamás solicitada contra activistas medioambientales en Europa y que es "absolutamente desproporcionada" para "un acto pacífico" que "nunca debió pasar" a ser enjuiciado en el ámbito penal porque no hubo daños personales ni materiales y cuando además Greenpeace ya ha hecho frente a multas administrativas por valor de más de 160.000 euros.
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