Ficha técnica
La mochila preparada, el móvil pendiente de una alerta y, cuando llega el aviso, apenas unos minutos para cerrar la puerta de casa sin saber cuándo volverán. Así ha sido el desalojo este lunes de los vecinos de Valdemaqueda, los últimos evacuados por el avance de los incendios en la Comunidad de Madrid. Llevaban días viendo el humo acercarse. Sabían que podía pasar, pero marcharse siempre cuesta. Ahora están en el pabellón Felipe VI de Boadilla del Monte, esperando una noticia que todavía no llega: la vuelta a casa. Una incertidumbre que comparten desde hace días los vecinos acogidos en Móstoles, donde los días tras el desalojo ya van pesando. Una espera se hace más llevadera gracias a quienes han convertido un pabellón en un refugio. Y mientras unos siguen esperando, otros empiezan a recuperar la normalidad. En El Escorial, el camping desalojado por el incendio ha vuelto a abrir sus puertas después de evacuar a cerca de 5.000 personas.
Relacionados