Ficha técnica
El día de Noelia López Barbosa empieza muy pronto, tanto que, como se suele decir, ni las calles están puestas. En compañía de su perro guía, recorre en transporte público más de 70 kilómetros, la distancia que separa su domicilio de Vallecas y Toledo, donde la espera una gran misión: despertar el tacto de personas que han perdido la visión para recuperar el poder de la lectura.
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