Ficha técnica
Miguel Almanzor, completamente roto en el entierro de su madre, 'Mari Carmen y sus muñecos'. El único hijo de la ventrílocua se despedía de su madre hablándole al ataúd y mandándole besos con su mano mientras que los operarios lo depositaban en la tumba. Miguel rompía a llorar y era arropado por sus más allegados, quién no dudaban en abrazarle y mostrarle su cariño en un momento tan delicado. Entre aplausos, los allí presentes se despedían de Mari Carmen mientras que su hijo gritaba "grande, mamá, te quiero. Te queremos todo, mamá. ¡Hija predilecta de Castilla la Mancha! Con tu Cuenca en tu corazón, descansa, mamá". Una vez finalizado el entierro, Miguel abandonaba el cementerio junto a su novia y el resto de su familia mientras que eran consolados por algunos conquenses que se han desplazado hasta el lugar. Imágenes del entierro de Mari Carmen y sus muñecos.
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