Andrea Ros y la medallista olímpica, Sandra Sánchez, presentan 'Karateka'

Ficha técnica


Fecha 29/10/2026
Parte 1
Duración 00:06:31
Sonido Totales
Edición Bruto Compactado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Andrea Ros y la medallista olímpica, Sandra Sánchez, presentan 'Karateka'. Sandra destaca que esta película destaca: "la forma de afrontar la vida, de estar en el mundo a pesar del dolor y de las heridas, y de entender que puede existir el amor, el respeto, la ternura hacia el resto de las personas a pesar de haber recibido dolor". Espera que la película llegue a la gente en lo que se refiere al edadismo: "ojalá sirva como algo que le llegue a la gente, que se ha marcado unos límites, o se ha puesto unos tiempos, o te los ha puesto alguien desde fuera. Nunca me he sentido incómoda, porque si dijera que tengo 39 años cuando gané los Juegos, los tengo, y a pesar de que los tengo, o a pesar o no de que los tengo, he vivido este camino, y soy capaz de hacer todo esto, y mucho más en los años siguientes. Ojalá sirva como algo que le llegue a la gente, que se ha marcado unos límites, o se ha puesto unos tiempos, o te los ha puesto alguien desde fuera. Nunca me he sentido incómoda, porque si dijera que tengo 39 años cuando gané los Juegos, los tengo, y a pesar de que los tengo, o a pesar o no de que los tengo, he vivido este camino, y soy capaz de hacer todo esto, y mucho más en los años siguientes. Entonces, simplemente, si sirve, para que alguien detrás sea un impulso, para mí siempre va a ser positivo", "uno de los momentos más duros que me enfrenté en mi carrera fue a la edad. Cuando se cuestionaba mi nivel, pues esa sangre ingenua que siempre piensa el año que viene, los convenzo, y se van a dar cuenta que soy suficientemente buena". Andrea corrobora esas palabras y habla de la diferencia entre hombres y mujeres en el mundo del cine: "Cuando tú miras la cartelera o ves los proyectos que se están llevando a cabo, ves quién protagoniza esos proyectos y quién no los protagoniza. Y sin duda, personajes para mujeres se escriben muchísimo menos. Para mujeres jóvenes se escriben solo un tipo de personajes, ¿no? Y a las mujeres se nos da menos oportunidad de arriesgarnos, menos oportunidad de desaparecer en los personajes, de hacer personajes más complejos". La actriz también denomina como censura la posición de Vox de excluir de ayudas a producciones que consideran que son adoctrinamiento ideológico: "Hombre, por supuesto. Claro, esto una vez más no es una opinión, es un hecho. Decidir qué se puede contar o qué no es censura. Yo creo que el cine y el arte en general sirven para contar historias y las historias no se hacen humanos. Yo siempre digo y pienso muy firmemente que lo contrario del fascismo es la ternura. Y para tener ternura hace falta conectar con las historias de los demás. La ternura y la empatía están hechas del mismo material y se alimentan escuchando historias de los demás. Entonces si tú te atrincheras en la ternura, si tú te atrincheras en el amor, es mucho más difícil convencerte de hacer daño a alguien más. Entonces yo creo que el cine nos permite eso, escuchar otras historias, otras realidades y tener más perspectiva de lo que es vivir. Y eso sin duda es lo que nos va a alejar del fascismo". Entrevista Andrea Ros y Sandra Sánchez: - ¿Qué parte querías que quedara? - S: Yo creo que la forma de afrontar la vida, de estar en el mundo a pesar del dolor y de las heridas, y de entender que puede existir el amor, el respeto, la ternura hacia el resto de las personas a pesar de haber recibido dolor. - Andrea, interpretar a alguien real que además está implicada en el proyecto, ¿qué puede decirte? Yo soy así o yo no soy así, o hago esta expresión o no, es una herramienta que puede parecer un privilegio, pero también una presión. ¿Cómo la afrontaste tú? ¿Cómo fue vuestra dinámica? - A: Pues había mucha presión al inicio, porque la idea es vertiginosa, pero Sandra ha sido tan generosa que yo nunca me he sentido analizando a alguien e intentando sacarle información, ni tampoco me he sentido con un policía que me decía esto sí o esto no, al contrario, creo que hemos construido un vínculo personal potente, que nos llevamos ahora la peli hace un año y medio, que la hemos terminado y es un vínculo que sigue vivo, y es a través de ahí que nos hemos conocido la una a la otra, entonces yo he podido usar lo que he necesitado para la película, pero también ha servido para que ella se sintiera segura conmigo, que no solo me ha contado ella su vida, yo también le he contado la mía, y no ha sido solo te lo cuento y ya está, sino que ha sido convivir durante muchísimos meses. El entrenamiento nos dio esto, el entrenamiento tan largo, nos dio mucho espacio para convivir, para comer, para cenar, para charlar, para descubrirnos en momentos más duros, pues ella me ha visto en los momentos más duros del proceso, los ha vivido ella, tanto los físicos como los emocionales, porque ese fue el vínculo que se generó, entonces a quien yo recurría para decir Dios mío, pues era Sandra, y creo que desde ahí hemos construido algo muy chulo, en la que yo no me he sentido nunca vigilada, y ella siempre se ha sentido cuidada, siento. - S: Ella es muy observadora, y sabe captar muchas cosas, y aparte me ha visto con mi familia, me ha visto en situaciones con gente que no te quiere bonito, que te quiere bonito, y ha sabido captar esa esencia del ser humano que es Sandra, en todas esas situaciones, para poder realmente transmitirlas en la película. - La película habla de la edad, y cómo la tenacidad es lo que genera segundas oportunidades, pero Sandra se suele hablar de tu edad, estoy entre 9 años, como alma excepcional, y es lo primero que se destaca, ¿te enorgullece eso, o te incomoda que siga sorprendiendo tanto? - S: Bueno, ojalá sirva como algo que le llegue a la gente, que se ha marcado unos límites, o se ha puesto unos tiempos, o te los ha puesto alguien desde fuera. Nunca me he sentido incómoda, porque si dijera que tengo 39 años cuando gané los Juegos, los tengo, y a pesar de que los tengo, o a pesar o no de que los tengo, he vivido este camino, y soy capaz de hacer todo esto, y mucho más en los años siguientes. Entonces, simplemente, si sirve, para que alguien detrás sea un impulso, para mí siempre va a ser positivo. - Pero eso se confunde en el deporte delito, a lo mejor, la capacidad. - S: Sí, sí, por supuesto. De hecho, uno de los momentos más duros que me enfrenté en mi carrera fue a la edad. Cuando se cuestionaba mi nivel, pues esa sangre ingenua que siempre piensa el año que viene, los convenzo, y se van a dar cuenta que soy suficientemente buena. Cuando se cuestiona tu edad, ¿cómo cambias eso? No puedo cambiarlo, ¿no? Entonces, ahí me enfrentaba como a algo en lo que yo no tenía ningún poder, y claro que me hacía dudar también de mí misma. Pero al mismo tiempo, hemos venido al mundo para ir cambiando cosas, ¿no? La sociedad no es la que era hace 30 años, hace 10, ni el año pasado. Entonces, si podemos ser alguien que abra camino y deje la escalera puesta para los que vengan detrás, pues vamos a construirlo, ¿no? - Y hablando del tema este del legalismo, Andrea, ¿has sentido tú que el cine cierra, por decirlo así, las puertas antes a las mujeres que a los hombres? - A: Claro, es que eso es un hecho, no es una opinión. Solo hace falta ver la cartelera. Cuando tú miras la cartelera o ves los proyectos que se están llevando a cabo, ves quién protagoniza esos proyectos y quién no los protagoniza. Y sin duda, personajes para mujeres se escriben muchísimo menos. Para mujeres jóvenes se escriben solo un tipo de personajes, ¿no? Y a las mujeres se nos da menos oportunidad de arriesgarnos, menos oportunidad de desaparecer en los personajes, de hacer personajes más complejos. Se nos permite arriesgar menos cuando somos efectivamente perfectamente capaces de hacer lo mismo que nuestros compañeros hombres, ¿no? Pero claro, es que esto no es una opinión. Solo hace falta ver los proyectos que se hacen para darte cuenta quién está protagonizando las películas y no somos nosotras. - Y hablando de la industria, te tengo otro preguntar también con el permiso de Sandra. Por el tema que está sacudiendo estos días la industria del cine, que es, imagino que conocerás que en Castilla y León, la Consejería de Cultura de Vox ha anunciado que excluirán ayudas a producciones que consideran que son adoctrinamiento ideológico. No sé qué te parece a ti. Si ves esto, como ya han dicho algunas voces en la industria, ¿alguna forma de censura? - Hombre, por supuesto. Claro, esto una vez más no es una opinión, es un hecho. Decidir qué se puede contar o qué no es censura. Yo creo que el cine y el arte en general sirven para contar historias y las historias no se hacen humanos. Yo siempre digo y pienso muy firmemente que lo contrario del fascismo es la ternura. Y para tener ternura hace falta conectar con las historias de los demás. La ternura y la empatía están hechas del mismo material y se alimentan escuchando historias de los demás. Entonces si tú te atrincheras en la ternura, si tú te atrincheras en el amor, es mucho más difícil convencerte de hacer daño a alguien más. Entonces yo creo que el cine nos permite eso, escuchar otras historias, otras realidades y tener más perspectiva de lo que es vivir. Y eso sin duda es lo que nos va a alejar del fascismo.

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