Ficha técnica
Antonio Canales y Juan Andrés Maya celebran el 5º aniversario de Tablao Carmela. Juan Andrés ha destacado la admiración que siente por Canales del que ha aprendido "muchísimas cosas con él. Mi primera soleá por bulerías me la montó él". "Que hablen primero mis compañeros y que luego hable él, la ciencia". Antonio por su parte destaca que Tablao Carmela es una Catedral del flamenco gracias a Juan Andrés Maya. Tras la presentación todos bailan unos pasos para la prensa demostrando su arte. Palabras Antonio Canales: "Siento el retraso, pero hoy vengo desde Zamora y merece la pena estar juntos con todos y estar juntos, por supuesto, con mis compañeros, con mis niños, que les he visto a todos crecer, porque también son niños. Pero, por supuesto, en este sitio, que es una catedral del flamenco, que lo han ido construyendo, tenemos que dar muchísimas gracias al maestro Juan Andrés Maya, a su mano derecha, Raquel Marto, porque llevan cinco años que llegaron y nos trajeron un trocito de Granada, de su Granada, y se instalaron aquí, en la Puerta del Sur. Y con mucho oficio y con mucho talento y disciplina, hoy llegamos a cumplir cinco años. Y todos los que estamos por aquí hemos pasado, y muchos que no están, han pasado. Todas las primeras figuras. Él quería hacer una cueva, lo ha conseguido una cueva en Madrid, pero una cueva hecha para Madrid, a la medida de Madrid. Donde el flamenco se siente y se ve desde otras perspectivas. Donde, como veis, tenemos una pasarela, como pasa en la misma cueva, donde también hemos hecho obras, muchísimas obras, en las que hemos tocado toda esa parte roquiana y toda esa parte de la samba que él ha vivido desde que era muy pequeño. Él no se ha limitado a hacer su tablado, a su medida nada más, sino a la medida de todo lo que lo junta el flamenco. Han pasado todas las familias. Tengo a mi niño que, como lo veo, porque yo ya soy una pica colonia, tengo más años que el refriado. Pero sigo aquí. Sigo aquí porque no me puedo quedar quieto y lo mío es el baile no me puedo quedar con las gallinas y las cabras y los caballos o los samuráis. Cuando algo es tan importante como este momento, pues rápidamente yo fío. Es que yo lo ofrecí, digo, cuando tengo que estar ahí con vosotros, en el Teatro Calderón, porque se cumplen cinco años de mucho esfuerzo. Cinco años de un chico, donde salimos a hacer cuatro o cinco pases. Y viene la gente a vernos a un palo de nosotros. Es otro tipo de tablado, es otro tipo de conjetura y de formas. En la forma de teatralizarlo, en la forma del contacto con el público. Él ha querido hacer una cosa que aquí en Madrid no ha habido y que son primigenios ellos haciendo esto. Y que el público tenga esa cosa, ese contacto con nosotros tan cercano. El suelo suena hasta la última. Todo está muy cuidado, las luces. Todo está hecho para que puedan disfrutar los que vienen a vernos y, por supuesto, los que estamos sobre el escenario. Entonces, eso me decía que ya hicimos con Príncipes, en su momento, en Granada. Juan Luis Catimor nunca ha traído lo mejor de lo mejor a su casa. Con lo cual a nosotros nos debemos acompañarlo, disfrutar y poder mostrar en un gran teatro porque existe la Carmela y porque seguirá existiendo. Así que, por otro lado, yo creo que todos tenemos varias generaciones. Estoy yo, está Juana, está José, está él, lo que pasa con otras generaciones. Gente que nos falta. Robert Moneo, tu sobrina, Premio Nacional del Cante de las Minas, Montse Cortés, guitarristas maravillosos como Juan Antonio Rey. Quiero decir, reunir todo este ramo desde... No hay con qué parar. No en dinero, sino en ganas, en actitud y en amor por el flamenco que le tenemos todos. Así que larga vida a la Carmela y larga vida al Maestro Juan Andrés. Un gran aplauso".
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