Ficha técnica
Montserrat Martí se emociona en la presentación del libro sobre su madre: "yo no la cambiaba por una que me hiciera el zumo naranja cada día, a la mañana. No, ha sido una gran madre porque... y también gracias a Bernabé, a mi padre, al conocer la profesión, pues, que él también cantaba y se conocieron cantando, ayudó mucho a la estabilidad de mamá, porque la soledad era muy grande". La hija de la cantante reconoce que: "a veces he tenido que hacer pausa y cerrarlo, y, no sé, tomar un vaso de agua. Del aire y luego al cabo de un rato, retomarlo, pero, en fin, era su sueño, su pasión, y así lo entendimos nosotros, ha hecho feliz a tanta gente en este mundo". Quiere dejar claro que Montserrat Caballé tenía a su tierra siempre presente: "ella en sus recitales exigía, entre comillas, llevar la música de su tierra, tanto la zarzuela como la música catalana. A veces decían, no, porque los materiales tardan en llegar, cuestan mucho, en fin, y ella decía, si no, no hay concierto, yo quiero terminar con la música de mi tierra". La familia está encontrando grandes dificultades para poder crear el museo de la cantante: "creo que a mi madre se la aprecia tanto en todos sitios, es... ya tendrán tiempo algún día de acordarse de la cultura también aquí y creo que se merece que se acuerden de ella en este sentido, no sólo por tener un nombre, una calle sino porque tiene mucho que enseñar a los jóvenes que empiezan y a lo mejor un museo con una biblioteca, si hace tiempo que lo estamos intentando hacer sería muy triste tener que llevárselo de su ciudad". La hija de Caballé nos confiesa que: "todavía no he sido capaz de ir al cementerio a ver a mi madre. Sé que hay gente que pensará que qué horror. Yo tengo que estar preparada, o a lo mejor cualquier día digo, mira hoy, sin que sea el 6 de octubre. Te voy a ver, pero para mí está conmigo". Este tema es en exclusiva Total Montserrat Martí: - Bueno, una tarde muy emotiva, presentación de la biografía de tu madre, te hemos visto muy emocionada, ¿qué ha significado para ti esta tarde que se publique eso, la biografía de tu madre? - Bueno, es como la autobiografía, porque son conversaciones de ella con Santiago Vela, Santi lo conocemos desde pequeña, yo en el liceo como fan, siguiéndola por todas partes. Hubo en una amistad, una amistad además muy bonita, que sigue, y por eso esas conversaciones, que no solo son anécdotas operísticas, algunos desconocidos, sino también personales de la mujer, y lo que decía incluso es que he descubierto frases o comentarios que le hacía ella a él que a nosotros, a mi hermano y a mí no nos hizo, como por ejemplo, uno que dice yo podía elegir firmar o no firmar los contratos, pero los firmaba, y cuando mi hermano me recomendó hacer vacaciones, dije no lo entiendo y seguí firmándolos, decía siempre creo que ellos lo han entendido más que yo, me han apoyado más que yo a ellos quiere decir, pero la música era mi pasión y era mi sueño, entonces pues yo creo que ha hecho feliz a tanta gente, pero escuchar estas palabras es como...además Santi lo escribe de una manera que parece que ella esté aquí hablando, porque reconozco a la madre, reconozco a la mujer la que habla, la que escribe Santi, ese sí es un libro que realmente...como si yo hubiese escrito de ella. - Hablabas además que, además de una... bueno, la más importante quizá del país, ha sido una gran madre. - Totalmente, yo no la cambiaba por una que me hiciera el zumo naranja cada día, a la mañana.No, ha sido una gran madre porque...y también gracias a Bernabé, a mi padre, al conocer la profesión, pues, que él también cantaba y se conocieron cantando, ayudó mucho a la estabilidad de mamá, porque la soledad era muy grande.Del teatro al hotel, del hotel al aeropuerto, y luego venir a casa y a lo mejor nosotros decir, cuando eres niño, los niños a veces son crueles, para qué vienes y se vuelve a ir, o, mamá, ya tenemos muchos juguetes, para qué vas a cantar más, en fin. Y, sinceramente, pues, bueno, pues ha sido, sí, es, no sé, es emocionante todo esto, son partes, como decía yo antes del libro, que a veces he tenido que hacer pausa y cerrarlo, y, no sé, tomar un vaso de agua. del aire y luego al cabo de un rato, retomarlo, pero, en fin, era su sueño, su pasión, y así lo entendimos nosotros, ha hecho feliz a tanta gente en este mundo, que a veces, también lo dice el libro, hay personas que ella cuenta, que me dicen que les ha ayudado en un momento difícil de la vida, en una enfermedad, al oír mi voz, pues a mí también me ha llegado esto y me sigue llegando, entonces, yo una vez le dije, sería muy egoísta pretender que fuera solo para nosotros dos, porque has nacido para hacer feliz a mucha gente, así que así lo siento de verdad. - Además, también comentábamos eso, ¿no?, que Monserrat Caballé hubo un momento que fue la persona que puso a Barcelona en el mapa, la puso en Cataluña, en España y en el resto del mundo. - Sí, sí, sí, es cierto, porque es verdad que hace años decías Barcelona y pensaban que era la Barcelona, creo que está en Venezuela, hay una Barcelona allí, me parece, que es la verdadera ciudad de Sudamérica, ¿no?, que está en Europa. Y después de las Olimpiadas también fue un evento que puso a Barcelona en el mundo, pero sin duda también la canción con Freddie Mercury, pues, pues, lo hicimos. No solo eso, siempre ella en sus recitales exigía, entre comillas, llevar la música de su tierra, tanto la zarzuela como la música catalana. A veces decían, no, porque los materiales tardan en llegar, cuestan mucho, en fin, y ella decía, si no, no hay concierto, yo quiero terminar con la música de mi tierra. Y eso, pues, bueno, yo creo que siempre llevaba su país en su corazón y por todo el mundo, por todo el mundo. - Hablando de Freddie Mercury, él, en más de una entrevista...reconoció lo que supuso para él cantar con ella. Fue un sueño hecho realidad. Hablaba de lo nervioso que se puso la primera vez que se conocieron y lo consiguió. Tenía incluso miedo que tu madre dijera que no. - Y tu madre, desde el primer momento, quiso cantar con él. Sí, la verdad que para él era como cantar con su ídolo, que era mi madre. Para él y para mi madre, pues, fue como... Era como una niña con zapatos nuevos. Porque se divertían, pasaban largas... Hay unos audios, hay unos audios que están en...Bueno, en uno de los recopilatorios de un disco, que son audios de las grabaciones y cómo se creó el disco de Barcelona. Y entonces, ella recuerda que le preguntaban ¿Qué hace usted en casa de Freddy hasta las 6 de la mañana? Dice, de todo menos lo que usted cree. Pero tuvieron una gran amistad, se lo pasaron bomba. Porque yo le decía, mamá, ¿tú lo ves esto un poco? Me decía, nena, hablamos el mismo lenguaje, el de la música. Entonces, aunque sea un tipo de música y el mío otro, él, a través del solfeo, a través de la música, él era un pianista, era músico, es el lenguaje con el que nos entendemos, y por eso salió algo tan especial. - Monserrat, a pesar de ser hoy una tarde de celebración, de alegría, ¿habéis lamentado el que todavía no haya en Barcelona una ciudad, un monumento, un homenaje a tu madre? - Yo creo que lamentar no sea palabra, es... bueno, es un poco...me suenan las alarmas justo ahora, será por la pregunta. No, es... lo cierto es que creo que a mi madre se la aprecia tanto en todos sitios, es...ya tendrán tiempo algún día de acordarse de la cultura también aquí y creo que se merece que se acuerden de ella en este sentido, no sólo por tener un nombre, una calle sino porque tiene mucho que enseñar a los jóvenes que empiezan y a lo mejor un museo con una biblioteca, si hace tiempo que lo estamos intentando hacer sería muy triste tener que llevárselo de su ciudad, porque nos lo reclaman en muchos sitios y estamos diciendo que no para poder hacerlo aquí, pero no sólo para exponer sus trajes que nos pueden ver en internet, sino...para que sea también una cosa que pueda servir como un sitio de aprendizaje, que es lo que en el fondo ya quería ayudar, como le ayudaron ahí. - Yo te iba a preguntar, porque tenéis el proyecto de hacer un museo. - La idea está, lo tenemos todo seleccionado, todo puesto, hay montones de cosas, no sé si estarán todas, pero hay invitaciones por otros, incluso de Sudamérica, en cuanto a hacer museos itinerantes. De Norteamérica, de Europa, pero sinceramente estamos diciendo retrasando, no diciendo que no retrasando, porque estamos intentando que aquí alguien se digne a ayudarnos a hacer esto. En sociedad o que a lo mejor en el presupuesto de defensa sea menor que el de cultura, puede ser, algún día igual llega esta utopía. - Mañana y hace ocho años de...Pero como decía tu prima, sigue viva en el recuerdo de tanta gente que la quiso. No sé si en esas fechas hacéis algo especial o al final lo que decimos es el día a día, ¿no? - Bueno, yo la recuerdo, para mí la tengo cada día, la oigo, la escucho dentro de mi cabeza. La oigo cantar, me canta, porque supongo que tienes la voz metida, ¿no? Incluso escucho, a veces voy a ver otras óperas y me parece estar oyéndola ahí. Sin desmerecer a los que cantan, claro, pero es así. Cantó embarazada de mí hasta los ocho meses, o sea, a lo mejor algo se pega, ¿no? O sea, me queda en el oído. Pero yo, sinceramente, con mi padre sí he podido. Mi padre está enterrado en su pueblo, pero todavía no he sido capaz de ir al cementerio a ver a mi madre. Sé que hay gente que pensará que qué horror. Yo tengo que estar preparada, o a lo mejor cualquier día digo, mira hoy, sin que sea el 6 de octubre. Te voy a ver, pero para mí está conmigo. - Bueno, si ya tú también tienes una hija. Sí. Se irá a las telas, se irá... - Bueno, voz tiene, la verdad que tiene voz y estudia piano, danza. Ahora este año se nos ha ido, ya es una chica, es una adolescente, tiene 15 años. Se está estudiando fuera este año ya, en Inglaterra. Y en fin, pues bueno, toda la educación que le podamos dar, pues se la vamos a dar. Y lo importante, que ella haga lo que le guste, como decía mi madre. - Una última pregunta. Hace unos días se entregaron los premios de La Vanguardia, un premio para tu madre. Cuando recibís este tipo de premios, ¿qué sentís? - Bueno, tenía que ir yo a recogerlo. Lo que pasa es que canté en Valladolid, en Toro, y luego en Valbuena, para el Festival del Vino, y no pude asistir el mismo día. Tenía que coger un tren temprano, me esperaban para recoger el premio. El conde de Godó envió una carta muy amable. Le agradezco muchísimo, se lo agradecí ya en su día. Pero tuve una caída. En el escenario, saliendo, y como me operaron de la espalda en el mes de marzo, pues me afectó un poco, no podía ese día moverme.Y al final me preguntaron y fue la directora general del Liceo, que me parece bien, porque también el Liceo es un lugar que ya en un momento muy difícil ayudó a que no se tuviera que cerrar la puerta. - Muchísimas gracias y felicidades por el libro. - Muchas gracias. Este tema es en exclusiva
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