Ficha técnica
Ana Tamariz, emocionada ante las grandes muestras de cariño que están recibiendo tras la muerte de su padre: "él fue muy agradecido con todos sus maestros, con Frakxon, con Dai Vernon, con todos los grandes magos de los que él aprendió y pues he visto eso en él y me ha gustado también poder ser agradecida, y por eso siempre agradezco a los profesores de la escuela, a los alumnos, a los antiguos alumnos y a las muestras de cariño que están llegando ahora así a borbotones. Es un poco abrumador pero es muy bonito. Era agradecido y generoso porque compartió muchísimo de todo lo que sabía con muchos compañeros". La hija de Juan Tamariz confiesa que los últimos meses de su vida fueron muy duros para ella: "hubo meses muy duros porque no podía coger la baraja y ahora que no nos oye nadie, para mí fue muy difícil porque no lo reconocía ni como padre ni como mago porque sin la baraja en la mano no era él. Y cuando ya, bueno, con la medicina que le fue yendo muy bien, con su médico que le trató muy justo y volvió a coger la baraja, bueno, volvió a nacer. Y hasta el último día estuvo haciendo magia. Hasta el penúltimo día, no te quiero mentir, pero hasta el penúltimo día estuvo haciendo magia, recibía visitas de todos los magos en la residencia cada día que le iba yo organizando estas visitas y les hacía magia a los magos. Sabéis que él tiene una especialidad que sabéis que es la cartomagia, la magia con cartas, pero ahora que estamos así entre amigos, su verdadera especialidad era la magia para magos. Él creaba juegos, creaba secretos, trucos, trampas y se lo hacía a los propios magos que conocían todo y se quedaban, pero cómo puede ser, pero si yo he mezclado, pero si tal. Era tan bonito ver eso, y hasta el último momento, hasta el penúltimo día, y de verdad que no miento ni exagero, estuve haciéndoles magia. Fue algo muy bonito". Sobre el último deseo del mago: "mi padre le encargó a mi hermana especialmente que este momento que fuera alegre, que no sé si lo vamos a conseguir, yo intento sonreír, pero no me sale muy bien, pero que fuera alegre y que hubiera cartas. Sabes que para él las cartas, los naipes eran lo máximo, entonces que hubiera cartas así que hemos puesto un montón de barajas, un montón de rotuladores y unos corchos con chinchetas y ponemos un cartel diciendo pues hoy el autógrafo es para el artista, para que todos le dejemos una firma allí para él". En cuanto al homenaje que harán en su memoria: "hay mucha gente que no vive en Madrid y de un día para otro están fuera. Algunos se han venido como habéis visto ahora pues Jorge Blass, Miguel y muchos otros y han venido desde España pero que no les da tiempo a venir. Sabes que mi padre viajaba un par de meses al año a chile, las navidades las pasaba en argentina, decía que aquí hacía mucho frío, y seguidores y amigos, magos, pues ha tenido en todo el mundo. Y entonces con tiempo les podemos avisar para que puedan venir desde los ángeles, todos sus amigos del castillo en fin, que puedan venir a la fiesta si quieren". Total Ana Tamariz: - Mucho cariño. En los hospitales, la verdad que muy cariñosos todos, muy atentos. - Ana, tu padre ya era querido de por sí, pero qué bonito todo el cariño que estás recibiendo en estas últimas horas. - Sí, bueno, él también siempre fue muy agradecido, yo espero haber heredado eso. Él fue muy agradecido con todos sus maestros, con Frakxon, con Dai Vernon, con todos los grandes magos de los que él aprendió y pues he visto eso en él y me ha gustado también poder ser agradecida, y por eso siempre agradezco a los profesores de la escuela, a los alumnos, a los antiguos alumnos y a las muestras de cariño que están llegando ahora así a borbotones. Es un poco abrumador pero es muy bonito. Era agradecido y generoso porque compartió muchísimo de todo lo que sabía con muchos compañeros. - Era agradecido y generoso porque compartió mucho de lo que sabía con compañeros. - Muy generoso, muy generoso con todos. No solo con otros grandes magos o colegas del mismo nivel, por así decirlo, no, no, con cualquiera. En cuanto alguien demostraba afición ya estaba ayudándole, enseñándole para poder, bueno, compartir con él. Muy generoso. - Y decíamos además que se está preparando un homenaje, ¿no? Claro, todos los magos que le han conocido y que han aprendido de él querrán participar. - Claro, sobre todo porque hay mucha gente que no vive en Madrid y de un día para otro están fuera. Algunos se han venido como habéis visto ahora pues Jorge Blas, Miguel y muchos otros y han venido desde España pero que no les da tiempo a venir. Sabes que mi padre viajaba un par de meses al año a Chile, las navidades las pasaba en Argentina, decía que aquí hacía mucho frío, y seguidores y amigos, magos, pues ha tenido en todo el mundo. Y entonces con tiempo les podemos avisar para que puedan venir desde Los Ángeles, todos sus amigos del Castillo En fin, que puedan venir a la fiesta si quieren. - Qué bonito también el homenaje de los alumnos de tu escuela, que han traído violín, cartas, para que la gente pueda contar sus sentimientos. - Sí, porque mi padre le encargó a mi hermana especialmente que este momento que fuera alegre, que no sé si lo vamos a conseguir, yo intento sonreír, pero no me sale muy bien, pero que fuera alegre y que hubiera cartas. Sabes que para él las cartas, los naipes eran lo máximo, entonces que hubiera cartas así que hemos puesto un montón de barajas, un montón de rotuladores y unos corchos con chinchetas y ponemos un cartel diciendo pues hoy el autógrafo es para el artista, para que todos le dejemos una firma allí para él. - ¿Y su violín? - Su violín está aquí, es invisible, pero está la funda, está su material, está su chistera, está su chaleco, su flor que lleva en la solapa. Está todo al ladito del cuerpo. - ¿Estaba muy malito en los últimos días? Porque nos decían que no esperaban ser de esa mina morena. - Sí, estaba muy malito pero ya hace tiempo, la verdad. Desde hace ya bastantes meses pero de cabeza estaba bien. Bueno, bien, siempre estaba un poco chalado pero estaba bien de cabeza, pero el cuerpo no respondía. No - Ana, tú que también te has dedicado a la magia, ¿qué admiras más de él como mago? - Bueno, aunque no me dedico a hacer magia, pero sí conozco bastante y como profesora sí admiro todo lo que él creó, lo que él inventó. Porque no hay que quedarse solo en que él era muy gracioso y hacía así con el violín, sino que hay mucho detrás. Realmente era un genio y le dieron grandes premios mundiales de filosofía. Era un filósofo en toda regla y ya dije yo hace mucho tiempo, no nos damos cuenta pero es como si viviéramos cerca de Leonardo da Vinci. Es un genio absoluto, una creatividad y algo impresionante. Pero que los magos que sí lo conocen Que hay magos que ni saben todo lo que ha creado. Piensan que eso estaba allí ya por naturaleza. No, no, eso mi papá lo inventó. Un gran artista y mucho que admirar. - Y nos contaba Moises Rodríguez que a pesar de esa enfermedad del Parkinson, que claro, para un mago, me imagino que recibir esa noticia fue muy duro. Nunca perdió la sonrisa, estuvo trabajando hasta el final. - Hubo meses muy duros porque no podía coger la baraja y ahora que no nos oye nadie, para mí fue muy difícil porque no lo reconocía ni como padre ni como mago porque sin la baraja en la mano no era él. Y cuando ya, bueno, con la medicina que le fue yendo muy bien, con su médico que le trató muy justo y volvió a coger la baraja, bueno, volvió a nacer. Y hasta el último día estuvo haciendo magia. Hasta el penúltimo día, no te quiero mentir, pero hasta el penúltimo día estuvo haciendo magia, recibía visitas de todos los magos en la residencia cada día que le iba yo organizando estas visitas y les hacía magia a los magos. Sabéis que él tiene una especialidad que sabéis que es la cartomagia, la magia con cartas, pero ahora que estamos así entre amigos, su verdadera especialidad era la magia para magos. Él creaba juegos, creaba secretos, trucos, trampas y se lo hacía a los propios magos que conocían todo y se quedaban, pero cómo puede ser, pero si yo he mezclado, pero si tal. Era tan bonito ver eso, y hasta el último momento, hasta el penúltimo día, y de verdad que no miento ni exagero, estuve haciéndoles magia. Fue algo muy bonito. - ¿Cuál fue su último truco? ¿Recuerdas cómo fue? - Ay, no sé No acuerdo. Es que como no me sé los nombres de los últimos juegos, pero luego lo pregunto si quieres y te lo digo. A mi amigo Ezequiel, que estábamos juntos y... Pero los dejó patidifusos eso sí que lo sé. Gracias. Imágenes de Ana Tamariz atendiendo a la prensa en el tanatorio.
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