Ficha técnica
Dulceida reconoce que no viaja a ciertos países con Alba Paul y su hija por miedo a la homofobia: "hay sitios que de repente te piensas que sí y lo miras y dices, wow, que no, tampoco. Pues yo no voy ni a poner un 1% en peligro a mi hija, que puede que no pase nada, pero si allí es ilegal, es que es fuerte, ¿sabes? Que unas personas por ser o por querer sean ilegales, me parece loco, la verdad. Yo creo que sí que hemos avanzado mucho". Sobre si hay gente que aún se extraña de verla con otra mujer, explica: "siempre notas como las miradas, ¿sabes? Pero eso depende de quién lo haga, tampoco me importa. En plan, si lo hace una señora mayor, pues bueno, yo también respeto, entiendo. Que mi abuela, una de mis abuelas, cuando supo que estaba con alba, me dijo muy bien, ahora tengo otra nieta, ya la quiero. Y la otra me dijo ay, bueno. Me hubiese gustado más estar con un chico". Si le preguntan por los preparativos de su boda, explica: "sí, hay fecha, sitio, todo. Eso ya. Invitaciones, todo". Aunque matiza el tema de la luna de miel: "no, eso no. O sea, de repente sí que es verdad que yo le dije que me gustaría hacer un viaje las dos solas, pero ahora queremos disfrutar de la niña, entonces, ya veremos" sobre la sorpresa que le están organizando Nagore Robles y otras amigas, explica: "ah, ya, es que creo que están organizando algo. Dice, como no nos invitaste, porque no nos conocíamos hace 10 años, nos conocemos hace 9, ahora hacéis despedida. Nosotras nos dejamos llevar". Total Dulceida: Muy bien, muy contenta, tercer año de Rainbow y súper feliz. Hay que seguir reivindicando cosas, ¿no? Exacto, mira, yo siempre digo, ojalá el orgullo, en unos años, creo que no lo voy a ver, me encantaría verlo, eh, pero, sea solo una fiesta, pues ojalá, pero no es así, es mucho más, y obviamente que hace falta reivindicar, creo que son aproximadamente unos 60 países, nos matan aquí, creo que, mira, de todos los invitados que vamos a tener, de hecho, es que acabo de escribir el discurso y estaba pensando en eso. Posiblemente, el 80% habrán recibido alguna agresión física, verbal o de alguna manera, porque tengo muchísimos amigos que de repente llegan a casa y les ha pasado algo y te lo explican y demás, y es muy triste y hay que luchar y que reivindicar y que no se toquen nuestros derechos, porque son derechos humanos que ni son negociables, ni se deben tocar, ni decir esto sí o esto no. Alba nos ha comentado que, gracias a Dios, vosotros sí que no habéis sufrido nada, ¿no? No, la verdad que yo siempre digo, vivimos como en esta burbuja de diversidad y de libertad, que en eso somos afortunadas. Nos ha pasado lo típico de ir de la mano y que te vengan, oh, qué buenos estáis, un trío, cosas asquerosas, más bien nos han pasado. Pero, ahora que soy madre, vivo con mucho más ese miedo, sobre todo a la hora de viajar. Porque hay en muchos sitios que sé que no somos bienvenidas, entonces ya lo miro para no ir, ya, o sea, es ya como cuando eres madre, ¿no? Un poco más complicado. ¿No vas a sitios, por lo que puedan decir? Hay sitios que de repente te piensas que sí y lo miras y dices, wow, que no, tampoco. Pues yo no voy ni a poner un 1% en peligro a mi hija, que puede que no pase nada, pero si allí es ilegal, es que es fuerte, ¿sabes? Que unas personas por ser o por querer sean ilegales, me parece loco, la verdad. Yo creo que sí que hemos avanzado mucho. Hay gente que se extraña. No va a la guardia todavía, justo fuimos el otro día para que empiecen septiembre. Pero hay gente como que se extraña. Siempre notas como las miradas, ¿sabes? Pero eso depende de quién lo haga, tampoco me importa. En plan, si lo hace una señora mayor, pues bueno, yo también respeto, entiendo. Que mi abuela, una de mis abuelas, cuando supo que estaba con Alba, me dijo Muy bien, ahora tengo otra nieta, ya la quiero. Y la otra me dijo Ay, bueno. Me hubiese gustado más estar con un chico. ¿Qué me va a decir una señora de 80 años? Entonces, pues creo que poco a poco hay que educar a la gente, ¿no? Y que vean lo que es normal, normal. ¿Cómo fue ese reencuentro? Fue increíble, la verdad. Increíble. Es verdad que llegó un jueves y hasta el lunes no paró, porque tuvo el debate. Fue la fiesta de supervivientes, luego quiso hacer la famosa comida en casa. Y es verdad que tuvimos como de estar solas, juntas, porque también cuando estábamos en casa estaba 100% con la niña. Pero ahora ya, que ya lleva unos días aquí, maravilla, la verdad. Loca, la niña, todo el rato nos viene y hace abrazo de tres y nos abraza a las dos. ¿Y tú irías a supervivientes? No, ya lo he dicho muchas veces, no. Ni por muchísimo dinero, porque quedaría fatal. No con la gente, eh. Conmigo misma, porque abandonaría. Yo no aguanto esas condiciones, ni loca. Nada. ¿Y los preparativos de la boda? Sí, se está poniendo el día un poco nerviosa, porque yo no le paro de decir cosas y ella... Bueno, bueno, claro, es que es todo como así... En bomba, ¿no? Hacia ella. Pero muy bien, la verdad, muy bien. Ya tenemos casi todo cerrado. Faltan algunas cosas. Encima yo que soy una cursi, se me van ocurriendo cosas. Y ahí se me va diciendo, para, frena. ¿No tenemos fecha? Sí, hay fecha, sitio, todo. Eso ya. Invitaciones, todo. ¿Luna de miel? No, eso no. O sea, de repente sí que es verdad que yo le dije que me gustaría hacer un viaje las dos solas, pero ahora queremos disfrutar de la niña, entonces, ya veremos. Nagore nos ha dicho que está deseando irse de despedida. Ah, ya, es que creo que están organizando algo. Dice, como no nos invitaste, porque no nos conocíamos hace 10 años, nos conocemos hace 9, ahora hacéis despedida. Nosotras nos dejamos llevar. Ilusionada por saber. Sí, yo estoy diciendo sobre todo que fechas, que yo soy muy organizada y yo necesito saber. Bueno, y ampliar la familia. Sí, sí, la verdad, yo quiero lo más pronto dentro nuestros planes que podamos. Muchísimas gracias.
Relacionados