Ficha técnica
Las anécdotas más disparatadas de la Duquesa de Alba contadas por su viudo Alfonso Díez, su mejor amiga Carmen Tello, su hijo, Cayetano, el Doctor Trujillo o el ex hermano mayor de la Hermandad de los Gitanos. Alfonso sorprende al narrar lo muy celosa que era su mujer: "era muy celosa. Pero ya, si podía ir, ir. Y eso que era muy protocolar era en la cena, en las comidas, en las cenas para sentar. Pero si podía, me sentaba la más fea que podía. Si estaba en su mano, la más fea". Además, narra que cuando Doña Cayetana falleció tuvo que regalar todas las gallinas y gallos que tenían entre los amigos más íntimos. Díez explica lo que sucedió un día que pidió para su mujer, cerveza sin alcohol: "el barril con sin alcohol. Yo estaba mirando la comida para la primera cerveza que íbamos a tomar de ello, de sin alcohol. Entonces lo prueba y dice ¡oigan! Le dice al mayor loco, ¿no? Que no era Daniel. ¡Oigan! Esta cerveza se la dan a mi marido a mí tráiganme la mía". Carmen Tello sorprende al explicar cómo reaccionó la duquesa cuando Curro Romero protagonizó la famosa 'espantá' el día de su boda. Con mucho sentido del humor, cuenta: "y recuerdo que con Curro, el día que Curro, nos íbamos casa y Curro, bueno, Curro no aparece (...) nos quedamos cuatro sillas de esas de la feria, más o menos, que se presentan de color que tenía, de cadera, y sus cuatro sillas. Yo creo que cada vez que danza también. Esta danza parece, por ejemplo, que las mujeres no suben. Y estábamos todos ahí. Yo como si fuéramos yo llorando, ella vino enseguida a acompañarme, la pobre, y eran las cuatro en la silla, yo llorando como si fuera un vuelo, yo llorando como si fuera un duelo. Y ella me decía tú no tienes que volver con este hombre nunca más, con lo que te ha hecho (pinchándome)". Otra vivencia divertida de Carmen con Cayetana: "y otro día que me dice, tenemos que ir a una boda. A Granada, es otra boda. Pero no tenía que ir a Granada. Y era una boda. Una boda de gitanos, como era el de Juan Andrés Valle, la hermana, no sé por qué se casaba. Y era un viernes, no sé por qué se casaba. Con las mantillas metidas en el coche, agachadas porque con las mantillas no cabíamos. Que íbamos todos tranquilos. Hablábamos de la poesía. No era una castilla, papá, porque... Llegamos a granada a las dos, porque la poesía, la cabeza. Llegamos allí y resulta la iglesia, no, mamá, no, no, no, no, no. No, la iglesia, no sé cuánto, esta es señora, esta es la iglesia. Cuando llegamos allí, no conocíamos a nadie, porque la boda era a la semana siguiente. Todo el mundo, mira la duquesa, y regresamos a la siguiente semana a granada". Todos los asistentes rieron cuando Tello contó lo que sucedió con unas torrijas: "nos dieron para que probemos las torrijas, una para cada una, y le digo Cayetana no podemos con las torrijas. Y se dice, pues todas las metéis en el bolso. O sea, que era imposible llevarle la contraria". Todos participaron en el coloquio por el centenario del nacimiento de Doña Cayetana Fitz-James Stuart. A mitad de la charla Fernando Martínez de Irujo se disculpó on los asistentes ya que tenía que coger un vuelo y perdía el avión: "perdónenme ustedes, lo hago de discurso y encantado, de haberos acompañado esta noche en esta clausura. Muchas gracias". Al finalizar el acto, una persona del público dice: "por un Alfonso Díez en tu vida". Este tema es en exclusiva CAYETANO MARTÍNEZ DE IRUJO: La ilusión que le hizo a ella, que le diera el comisario a la EXPO, era algo increíble. Pero cuando le distribuyeron... Todavía recuerdo la que montó. Pero a partir de ahí, el pobre entró en barrera. Y ya fue toda la etapa triste del final. Pero el comisario de la EXPO estaba tan ilusionado de ella, y lo que hizo ella para que le hicieran comisario de su ciudad. El comisario de la EXPO. CARMEN: "Era muy divertida, muy inteligente, adelantada a su tiempo". ALFONSO DÍEZ (Recuerda que él se divertía con ella pese a la diferencia de edad, que era muy divertida, nunca se ha divertido tanto con nadie) Ahí se metía, estábamos en un sitio donde no había forma cristiana que le pusieran un arroz. Se metía en la cocina. Además, tenían que ponerle el arroz con muchos ajitos. Sí, la cosa era tener que ponerle la guindilla y llorarle. Tomando el arroz con la guindilla. Y él nos dice, así me gusta, aunque llores, muérdete.El año 2014, cuando se cayó en Roma y luego tenía una medicación, era un poco incompatible con el alcohol. Y de Cruz Campo nos mandaban el barril para la cerveza a presión. Y yo hablé con Pachi Goez. Nos mandaron el mismo barril, pero si podía ser sin alcohol. FERNANDO MARTÍNEZ DE IRUJO SE LEVANTA Y SE DISCULPA, SE VA MARINA BERNAL: perdonen, ustedes. Fernando Martínez de Irujo tiene que coge un AVE. Imágenes de Fernando Martínez de Irujo que dice: "Perdónenme ustedes, lo hago de discurso y encantado, de haberos acompañado esta noche en esta clausura. Muchas gracias". MARINA BERNAL: Digo va a perder el avión. ALFONSO DÍEZ SIGUE CON LA HISTORIA: El barril con sin alcohol. Yo estaba mirando la comida para la primera cerveza que íbamos a tomar de ello, de sin alcohol. Entonces lo prueba y dice ¡Oigan! Le dice al mayor loco, ¿no? que no era Daniel. ¡Oigan! Esta cerveza se la dan a mi marido a mí tráiganme la mía" (risas y aplausos). CARMEN TELLO: (Cuenta una anécdota con ella, recuerda la espantá de Curro Romero el día de su boda. Recuerda un día que se fueron a una boda a Granada con las mantillas y al llegar se enteraron que era a la semana siguiente): "Para que probemos las torrijas, una para cada una, y le digo Cayetana no podemos con las torrijas. Y se dice, pues todas las metéis en el bolso. O sea, que era imposible llevarle la contraria.! Todas, éramos seis. Bueno, seis no, porque... ¡Risas! Y otro día que me dice, tenemos que ir a una boda. A Granada, es otra boda. Pero no tenía que ir a Granada. Y era una boda. Una boda de gitanos, como era el de Juan Andrés Valle, la hermana, no sé por qué se casaba. Y era un viernes, no sé por qué se casaba. Con las mantillas metidas en el coche, agachadas porque con las mantillas no cabíamos. que íbamos todos tranquilos. Hablábamos de la poesía. No era una castilla, papá, porque... Llegamos a Granada a las dos, porque la poesía, la cabeza. Llegamos allí y resulta la iglesia, no, mamá, no, no, no, no, no. No, la iglesia, no sé cuánto, esta es señora, esta es la iglesia. Cuando llegamos allí, no conocíamos a nadie, porque la boda era a la semana siguiente. Todo el mundo, mira la duquesa, y regresamos a la siguiente semana a Granada. Y recuerdo que con Curro, el día que Curro, nos íbamos casa y Curro, bueno, Curro no aparece () nos quedamos cuatro sillas de esas de la feria, más o menos, que se presentan de color que tenía, de cadera, y sus cuatro sillas. Yo creo que cada vez que danza también. Esta danza parece, por ejemplo, que las mujeres no suben.Y estábamos todos ahí.Yo como si fuéramos yo llorando, ella vino enseguida a acompañarme, la pobre, y eran las cuatro en la silla, yo llorando como si fuera un vuelo, yo llorando como si fuera un vduelo. Y ella me decá tçu no tienes que volver con este hombre nunca más, con lo que te ha hecho (pinchándome). Este tema es en exclusiva
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