Carmen Tello desvela la curiosa manera en la que conoció a la Duquesa de Alba

Ficha técnica


Fecha 26/05/2026
Parte 1
Duración 00:07:54
Sonido Ambiente
Edición Editado
Localización Sevilla
Firma Europa Press

Carmen Tello desvela la curiosa manera en la que conoció a la Duquesa de Alba: "iba yo con mi antigua suegra, que la conocía bastante, no sabía mucho a quién sería, y me dice, mi suegra dice, oye, mira quien viene por ahí, ¿está qué tal? Digo, ¿quién? ¿La Duquesa de Alba? Y yo, claro, había oído hablar de ella, yo le estaba mirando ¡Ay, qué ilusión! Y entonces, sentía a ella como una sombrilla, que venía de la playa y que me echaba. Había muchos ojos, pero sentía como una sombrilla, saldó a Isabel, a Isa, a mi suegra, y me la presentó. Ya en ese momento, me quedé impactada con ella, porque era una persona súper original. Estaba allí, con la sombrillita, y era una sombrilla especial. Esto es, bueno, salgo por aquí, por la playa". Alfonso Díez hizo reír a todos cuando desveló de qué forma le miró la duquesa el día que vieron por primera vez: "bueno, no lo puedes imaginar, yo me quedé así, como viendo visiones. Y lo que sí que noté es que... Me miró como... ¿tú sabes cómo es cuando un águila, se supone, mira a un conejo? Así me miró". Comenta: "yo iba con unos amigos al rastrillo hace muchísimos años, no, los siguientes. Yo creo que era en el renacimiento. En madrid. En madrid, sí. Y se hacía en los almacenes, que eran de unos almacenes de una millonaria barba de jatón que tenía en la castellana. En la parte de atrás de la galería Olimeni. Y ahí fui con unos amigos. Bueno, íbamos, no digo que porque algunos eran conocidos y mejor, pero iba mi madre, ¿vale? Todo rarísimo. Mi madre, dos hermanos, dos hermanos míos, un amigo de mi padre, Gonzalo Áñez, que era muy amigo y era el único que tenía conexión con ella. Y cuando entramos a la... Fuimos allí, al estado donde estaba, y lo único que se había acercado, se acercó el a Gonzalo. Y yo, yo la verdad es que me quedé de piedra, porque yo la había visto en el nodo". Lo cuentan durante el coloquio homenaje por el centenario del nacimiento de Cayetana Fitz-James Stuart. Este tema es en exclusiva MARINA BERNAL: En otras ocasiones dijo públicamente que Carmen era como la hermana que nunca tuvo. A mí me lo dijo, lo dijo públicamente, lo dijo ante la cámara. Y me gustaría saber, Carmen, ¿cómo fue esa primera vez que os viste cara a cara con Cayetana? Y la impresión que tú tuviste cuando la viste por primera vez en tu vida. CARMEN TELLO: Bueno, la primera vez que la vi fue en San Sebastián. Tuve que ir a San Sebastián a conocerla. MARINA BERNAL: Una ciudad que también era muy especial para ella. CARMEN TELLO: Iba yo con mi antigua suegra, que la conocía bastante, no sabía mucho a quién sería, y me dice, mi suegra dice, oye, mira quien viene por ahí, ¿está qué tal? Digo, ¿quién? ¿La duquesa de Alba? Y yo, claro, había oído hablar de ella, yo le estaba mirando.¡Ay, qué ilusión! Y entonces, sentía a ella como una sombrilla, que venía de la playa y que me echaba. Había muchos ojos, pero sentía como una sombrilla, saldó a Isabel, a Isa, a mi suegra, y me la presentó. Ya en ese momento, me quedé impactada con ella, porque era una persona súper original. Estaba allí, con la sombrillita, y era una sombrilla especial. Esto es, bueno, salgo por aquí, por la playa. MARINA BERNAL: ¿Ponte el micro carnes? CARMEN TELLO: Sí, este tengo aquí, esto es porque se me ha caído, pero yo creo que suena igual, va por el camino. Tú duelo contigo y no pasa nada. Y nada, esa fue la primera vez que la vi, y ya no la volví a ver hasta que empezó, ella quiso poner aquí un rastrillo, fue luego futuro, y ya entonces me mandó un recado de otra AMIGA que si no, tenía que colaborar con ella, y nada, está María Dolores, que también quería quedarse con nosotros, y ya desde entonces ya fuimos separadas. Ya hablaremos, porque era la relación de amigas, hermanas. Con discusiones incluidas, de vez en cuando, y luego se reconciliaban. Yo no me atreví a enfadar, porque ella la quería tanto, que yo no me quería enfadar mucho. MARINA BERNAL: Y Alfonso, una persona importantísima en su vida, por mi es cierto, que le dio una felicidad maravillosa, increíble. Ella volvió a ser una adolescente cuando se reencuentra con Alfonso, pero ustedes no se conocieron aquella tarde en el cine donde surgió ese fichazo, ¿ustedes se habían conocido? ALFONSO DÍEZ: Hace muchísimos años. Nos conocimos en unos, en los futuros, en unos almacenes que había aquí, que los almacenes. (Marina le die: "Si no te encuentras el micrófono, porque parece que hay un problema con el sonido"). MARINA BERNAL: Claro, para una vez que va a ver Alfonso hablar en público, no lo podemos perder porque jamás, jamás ha hablado en público. Es la primera vez y yo creo que va a ser la única. Mejor que no me oiga eso. Te preguntaba por esa primera vez que os habíais conocido. ALFONSO DÍEZ: Yo iba con unos amigos al Rastrillo hace muchísimos años, no, los siguientes. Yo creo que era en el Renacimiento. En Madrid. En Madrid, sí. Y se hacía en los almacenes, que eran de unos almacenes de una millonaria barba de jatón que tenía en la castellana. En la parte de atrás de la galería Olimeni. Y ahí fui con unos amigos. Bueno, íbamos, no digo que porque algunos eran conocidos y mejor, pero iba mi madre, ¿vale? Todo rarísimo. Mi madre, dos hermanos, dos hermanos míos, un amigo de mi padre, Gonzalo Áñez, que era muy amigo y era el único que tenía conexión con ella. Y cuando entramos a la... fuimos allí, al estado donde estaba, y lo único que se había acercado, se acercó el a Gonzalo. Y yo, yo la verdad es que me quedé de piedra, porque yo la había visto en el nodo. MARINA BERNAL: Pero te impactó, a ti te impactó. ALFONSO DÍEZ: Bueno, no lo puedes imaginar, yo me quedé así, como viendo visiones. Y lo que sí que noté es que... Me miró como... ¿Tú sabes cómo es cuando un águila, se supone, mira a un conejo? Así me miró. MARINA BERNAL: ¿Y usted cuál era de los dos animales? ALFONSO DÍEZ: Me acuerdo que estaba hablando ella como Gonzalo, que era el único que tenía acceso a acercarse a ella, porque los demás no. Y...Y yo creo que hubo un momento en que Gonzalo estaba hablando y ella no estaba a Gonzalo, estaba... me estaba echando el ojillo. ¡O sea, ella era la única! ¡Ella era la única! Y bueno, ya... Luego, yo me acuerdo que cuando Cayetano... Bueno, empezamos en estas, en el 2008, 2009... Me acuerdo que le llamó... Bueno, me acuerdo que el de Cayetano me llamó una mañana. Y, claro, estaba totalmente basilisco. Basilisco era lo siguiente, era basilisco. Y me dice que... ¿de qué conocía yo a su madre ¡Dios mío, qué explicaciones, Cayetano, qué explicaciones! Bueno, no saben, es que en EN QUÉ TONO AGARRÓ Cayetano y me dijo que desde cuándo conocía yo a su. Y le dije, pues desde hace muchísimo tiempo. Dice, ¿qué vas a conocer, o tú a mi madre desde hace muchísimos años? Bueno, sí, mi madre no se trata con personas como tú". MARINA BERNAL: Cayetano, ahí se pasó un poquito ALFONSO DÍEZ: No, no, no. Demasiado prudentes estuvo. Y ahí fue donde yo la conocí, donde, luego, se coincidió en alguna cena que organizaron gente que yo creo que estaba detrás de ella. Porque eran unas personas que ya no están y son... Amigos comunes. Sobre todo amigos de ella y amigos de Gonzalo Ánez y... míos, no, que era un hombre que venía de como 23 años o así. Yo qué sé, no tenía ni arte y parte ni nada. Yo que estaba acabando los estudios y no tenía... Yo amigos por padre y por amigos de mi madre. (Cayetano ríe abiertamente, Fernando Martínez de Irujo sólo sonríe) CAYETANO MARTÍNEZ DE IRUJO: "Y fue la primera vez que lo analizó. Luego nos va a seguir contando cómo fue esa llegada a Sevilla, porque le veo que es justo muy hablador y te alegra mucho. A mí me estuvo, ¿verdad? Otro en la televisión, hace poco, me dijeron ¿Quién después habla de ti? Y se lo dije a él, y el cabrón no ha querido. Y entonces le cuento una milonga, es que yo en público, por favor, me voy de Rodillas hasta Roma y vuelta. Y me dijeron, a ver, en tu casa me sentó fatal". MARINA BERNAL: Y en el negocio vamos a comenzar por el asunto histórico. Y además lo hace por ella, no hace por Cayetana . Sí, es que estamos aquí por un motivo. Importante. Y por una mujer muy importante. Una mujer muy importante que fue también importantísima en la vida de la hermandad de los gitanos. Y responsable de ese santuario donde actualmente se encuentra la sede. José María Flores, ha sido hermano, ha sido durante 16 años pertenecido... Imágenes de Alfonso Díez que aprieta los labios, parece que está emocionado. Este tema es en exclusiva

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