Sonsoles Ónega termina el pregón de San Isidro exclamando: “viva el rey y la reina"

Ficha técnica


Fecha 07/05/2026
Parte 1
Duración 00:11:36
Sonido Ambiente
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Sonsoles Ónega termina el pregón de San Isidro exclamando: "viva el rey y la reina! La periodista hace simpáticos guiños al alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, al que mira al decir:" ¿por dónde se empieza el pregón de Madrid? Si empiezo por Cibeles, ¿qué hago con Neptuno, alcalde? Imágenes de Sonsoles en el balcón diciendo su discurso ( a su lado , Almeida) : " Ciudad de Madrid. Madrileños, madrileñas, los cabezudos y los gigantes, ¿dónde están los barquilleros, los danzantes, los chulapos? Alcalde, concejales y resto de autoridades, cronistas y compañeros, muy buenas tardes a todos. Antes de empezar os quiero hacer dos confesiones, básicamente para sacudir el demonio de los nervios. La primera es una confesión de orgullo por haber sido invitada a este balcón a pregonar nada más y nada menos que mi ciudad y la ciudad de mi madre Marisol y la de mi abuela Sole y la de mi abuela Julia. La segunda confesión es de miedo, de miedo por falta de magisterio en esto de los pregones. Así que a todos los que esta tarde me escucháis os pido indulgencia. Lo único que sé es que hay una lengua universal, un lenguaje si n diccionarios que todos entendemos y es la lengua de la emoción. Como mejor sepa hoy vengo a conjugarla con todos vosotros. Madrid, ¿quién me iba a decir a mí que un día te pregonaría? Y a su patrón San Isidro, tan jornalero como quien os habla, sin la esperanza, eso sí, de acabar santa, ni de obrar más milagro que el de cumplir con este encargo de ser Madrid tu pregonera. Veréis, he pensado, que quizás, sea imposible pregonar a Madrid de tanto como se ha dicho, de tanto como se la ha cantado y de tanto como se la ha bailado, de tanto como se la ha pregonado de este mismo balcón. Así que, madrileños, decidme vosotros ¿Por dónde se empieza el pregón de Madrid? Si empiezo por Cibeles, ¿qué hago con Neptuno, alcalde? (aplausos, el alcalde se ríe) Si lo hago por Alcalá, ¿qué hago con la otra Puerta del Sol? Cualquiera empieza por la Gran Vía teniendo Prado y la Castellana. Así que he pensado empezar por aquí. Y decir ¡que viva la Plaza de la Villa! Apenas un kilómetro del kilómetro cero de todas las ilusiones porque esa es precisamente la suerte que tiene Madrid, es el sueño de las provincias, es la primera vez del emigrante, es la excitación que no se disimula, es el día más feliz de los que te conquistan. tierra de promisión desde la meseta, es un deseo en Despeñaperros, es el parvulario de todas las emociones, ¡ay, Madrid! Eres el número 7 de la calle y melancolía, eres la chica de ayer, el chotis de la pradera y las mujeres del santo, Madrid es la Elipa y Atocha en su mediodía, ¡ay, Madrid! Eres el retiro y también el ateneo y a todas horas Matadero, tertulia, teatro, salón de ricos y bohardilla de pobres. Madrid es la madre que nos parió y a los que no, Madrid ejerce la adopción como nadie, porque digan lo que digan, Madrid tiene para todos, Madrid acoge sin mirar a quién, Madrid es una mano tendida siempre. Por eso Madrid tiene alma de mujer, con mando en plaza y en la plaza, ¿sabéis lo que me fastidia? Que de todo culpan a Madrid: lo manda Madrid, dice Madrid, se hará lo que diga Madrid. Te culpan, pero ¿sabéis qué? No hay nacionalista que digo, no hay independentista que no se quiera quedar, todos se pirran por conquistar tu escaño. Y larga vida, larga vida esa ambición porque Madrid demuestra cada día que aquí cabemos todos. Madrid es el corazón de esa España que late con pulsos de fiebre, como escribió Rafael Alberti. Madrid ya no es el vuelva usted mañana de Larra. Madrid es hoy, quédese hasta mañana. Madrid es todo eso y lo que deja mi pluma a medias- Y ya que estoy investida de esta honra de ser pregonera, dejadme también que me haga eco del quejido de Madrid. Se queja y con razón de que no sana la herida de la vivienda. A mí me duele, como a todos, que haya que ser buitre y no paloma para vivir aquí (Aplausos) También tengo que decir y agradecer, y mucho, alcalde, que usted haya entregado 116 pisos en Cañaveral, 116 llaves, que son 116 vidas que se ponen en marcha. Dejadme confesar la otra herida íntima para la que no encuentro vendaje, la herida de la modernidad. Nos arañan los cierres de librerías, de pequeños comercios, nos duelen los barrios que se van vaciando del paisanaje de toda la Compensan, y también es justo reconocerlo, los que vienen, los que emprenden, los que apuestan por Madrid. Y ya que estamos con los quejidos, duelen las obras como muelas de tanto apretarlas, alcalde. Yo creo que le han hecho precio por hacerlas todas a la vez. Menos mal que luego le lucen a Madrid. A Madrid le sienta bien la capital, aunque esté mordisqueada por la revuelta, la popular, entendedme, la de los levantamientos. Madrid no sería Madrid sin tanta política y tanta acampada. De tanto aguantar, qué bien aguantas el peso de la balanza. Madrid es la justicia de su barrio y de su tribunal supremo, que no hay mangante que no te tema, Madrid. Y la bronca, ay Madrid, qué bien llevas la bronca. Te cala pero no te moja la tormenta de San Jerónimo. Si yo fuera el santo ya habría salido a la carrera de mi propia calle. Y la manifestación, vamos a acabar llamándote madrifestación. Con perdón, eh, que no nos faltan los motivos para salir a la calle un día sí y otro también. Decía Raúl del Pozo cuya muerte se veló en esta casa. Decía Raúl que era de Cuenca pero tenía gastada la suela de caminar ciudades. Que Madrid es la mejor ciudad del mundo. De eso, además de Raúl, además de Umbral, además de Galdós o de Lapardo Bazán, han dado fe todos los que han hecho de Madrid un oficio. Todos los que han merodeado cantinas, bodegas y cafés, hay del café Gijón, larga vida al Varela. Madrid, yo quiero ser siempre de aquí. Pasearme por el Prado, perderme en el Rastro, contar las baldosas de Moyano. Yo quiero baldar las mejores noches de España, tachar los besos, oírme gata y amanecerte desierta. Yo quiero dar las señas de tus calles con nombres de bolero de zarzuela, el amor hermoso de Usera. Válgame Dios, no hay ley que se atreva a rebautizarte Madrid. Ay, mi ciudad, pido ayuda al poeta para concluir Madrid, eres el rompeolas de todas las España. Y rendida, rendidos, clamamos desde este balcón la divina invocación. ¡Viva Madrid! PÍUBLICO: ¡Viva! SONSOLES: ¡Viva San Isidro y Santa María de la Cabeza! PÚBLICO: ¡Viva! SONSOLES: ¡Viva el Rey y la Reina!" PÚBLICO: ¡Viva! Disfrutad de estas fiestas con mesura y prudencia. Muy buenas tardes. Imágenes de Sonsoles en el balcón que comenta con Almeida: - ALMEIDA: Muy bonito y muy valiente. Y muy de actualidad. - SONSOLES: Gracias. - ALMEIDA: Es lo importante que es de actualidad - SONSOLES: ¡Madre mía, cómo impone! - ALMEIDA: Pero si lo ha estado perfecto

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