Ficha técnica
Cayetano Martínez de Irujo, acompañado únicamente por su mujer, Bárbara Mirjan. Habla de las diferencias que ha tenido con sus hermanos, durante la presentación del libro de su madre 'la última duquesa'. El conde de Salvatierra sorprende al narrar la preocupación de todos cuando la duques aiba a casarse con Alfonso diez: "joder, macho, si es que es la verdad, es que diego lo sabe igual que yo, Roberto también, o sea, es que el pobre jesús, pues es que fue un desastre para la casa, Ignacio, es que lo que pasa es que hay gente por ahí que decía que había hecho no sé qué, ha hecho no sé cuánto, no, lo siento, pero yo digo las cosas como son, le gusta a quien le guste luego el pobre, sabes, yo al final reconcilié con él y al final, sabes, pero vamos, estábamos todos acojonados bueno, pues entonces, claro, la presentábamos esto para que ella, para que viniéramos todos a la boda, tuviera una boda en paz, estuviera contenta, estuviera con su gente, que están muchos aquí hoy y entonces, cuando nada más se acaba de contar eso llama, llama a cayetano, , qué venga ya, que venga ya, entonces yo estaba en la casita, y me llaman y digo, ya viene para acá, y me siento ahí y me dice, no, es que tenemos una idea, Emilio y yo, a ver, cuéntasela a Emilio, entonces se hizo de ella, lo de la donación se lo hizo de ella, y me lo contaron a mí, lo más cachondo de todo, que después de que me la cuenta Emilio, le digo, bueno mamá, me lo voy a pensar, déjame que me lo piense y que le dé una vuelta. Acojonante, pero rápido, y a los 10 minutos me estaba llamando, ¿te lo has pensado ya?" Subraya: " se sincera: " : "pero, no, no hay dos cayetanos. Hay el cayetano con mucho dolor, mucha soledad y mucho sentido en todo abandono desde niño y hay el cayetano prácticamente curado, que es el que ha escrito este libro. La que me ayudó a escribir el primer libro, a mí al principio me da un poco de miedo. Tanta vergüenza, porque tú no sabes lo que lloraba yo, contando las cosas. Yo te recuerdo en mi despacho también, sí, lo pasó muy mal. Cuando empezaba a contar cosas de mi infancia y de mi adolescencia, bueno, todavía casi me dan ganas de llorar, pero era desgarrador y eso me podía pasar dos, tres minutos llorando sin parar, porque la pobre se me quedaba mirando así y yo decía, ojo, esta señora va a pensar que he sido un niño duramente maltratado. Tuve esa percepción, cosa que no ha tenido ninguno de mis otros hermanos, pero eso es un cayetano curado, pero ojo, es porque me fui a estados unidos" en relación con sus hermanos, se sincera " era un hecho, claro. Ellos eran colateralmente partícipes, pero yo hablaba bien de todos. Yo no, yo no dije nada de ellos ni de sus vidas. Lo que pasa que, claro, eran mis hermanos y vivíamos todos en el palacio hasta que se fueron casando. Sí. Pero vamos, que todo fue la influencia. Te acuerdas de la última entrevista que me hizo una periodista para el dominical de ABC, que la hizo con mala idea, y yo estaba muy frágil en ese momento. Y entonces, a raíz de ahí, fue un estallido de prensa en contra. En aquel momento, es verdad que yo estaba bastante peleado con la prensa. Y entonces se aprovecharon y mis hermanos, pues, todos influenciados, porque vamos, yo apuesto lo que quieras que no se ha leído mi libro ninguno. Y éste, pues, yo creo que sí, yo creo que éste sí. Éste sí, porque en el fondo, todos mis hermanos como yo, pues, han querido mucho a mi madre, la han respetado, la han admirado. Y todos buscaban llevarse el reconocimiento de ella." Asevera que siente que se ha reconciliado con su madre: " puede ser, puede ser. Puede ser porque yo muchos años estuve muy revelado con ella, por lo que no entendía en mi infancia, en mi adolescencia, como he explicado antes, y luego ya una etapa de transición, como te he contado, y luego ya terminé muy contento, muy unido a ella, y pues eso, como decía mi hermano carlos... Contigo lo de mamá es alucinante, porque ella ha hecho caso a su padre, a nuestro padre, al papa, al rey, y a ti, es verdad" Parte 3 CAYETANO: "Hay uno que tuvimos, y los croquis que me hizo, que me llevaron a la conclusión de la donación, pues, ¿qué me has preguntado que me he ido de? CONFERENCIANTE: No, la inteligencia para administrar tu madre, todo ese patrimonio, ¿no?, que es inmenso. CAYETANO: Y entonces, yo me acuerdo cuando veníamos, o sea, nos surgió la donación, Ignacio, imagínate, ¿verdad? El abogado que yo había metido en la casa, porque metí una serie de gente nueva, entre ellos la hermana de Ricardo, pues está Ricardo aquí, ¿sabes? Un gran equipo de gente que hoy en día siguen aquí llevando la casa magníficamente bien, ¿sabes? Pues yo venía con el abogado en el tren, ¿y cómo le íbamos a exponer a mi madre? Que me había puesto a mí, al cargo de todo, decirle, oye, que deja tu patrimonio, tú te quedas con el usufructo y donas tu patrimonio a tus hijos en vida. A una mujer que, claro, que nació como es y murió como es, o sea, nació única con todo su patrimonio. Bueno, pues veníamos en el tren, hicimos la estrategia, yo llegué, me fui a la casita, la dijeron que yo tenía que hacer una cosa por Sevilla, y entonces el abogado la contó, la historia de la donación, como idea, para que ella tomase la idea como suya, para casarse tranquila y que viniéramos todos a la boda. contentos. ...a su tercera boda, porque claro, no es que tuviéramos nada contra Alfonso, no, es que después de lo que vimos con Jesús, estábamos acojonados, y esa es la verdad, el pobre Jesús, que no tengo nada en contra de él, pero vamos.. CONFERENCIANTE . No lo trata muy bien, ¿eh, Diego? CAYETANO: Joder, macho, si es que es la verdad, es que Diego lo sabe igual que yo, Roberto también, o sea, es que el pobre Jesús, pues es que fue un desastre para la casa, Ignacio, es que lo que pasa es que hay gente por ahí que decía que había hecho no sé qué, ha hecho no sé cuánto, no, lo siento, pero yo digo las cosas como son, le gusta a quien le guste luego el pobre, sabes, yo al final reconcilié con él y al final, sabes, pero vamos, estábamos todos acojonados bueno, pues entonces, claro, la presentábamos esto para que ella, para que viniéramos todos a la boda, tuviera una boda en paz, estuviera contenta, estuviera con su gente, que están muchos aquí hoy y entonces, cuando nada más se acaba de contar eso Llama, llama a Cayetano, , qué venga ya, que venga ya, entonces yo estaba en la casita, y me llaman y digo, ya viene para acá, y me siento ahí y me dice, no, es que tenemos una idea, Emilio y yo, a ver, cuéntasela a Emilio, entonces se hizo de ella, lo de la donación se lo hizo de ella, y me lo contaron a mí, lo más cachondo de todo, que después de que me la cuenta Emilio, le digo, bueno mamá, me lo voy a pensar, déjame que me lo piense y que le dé una vuelta. Acojonante, pero rápido, y a los 10 minutos me estaba llamando, ¿te lo has pensado ya?" () " Un imperio, un pequeño imperio, al siglo XXI, conservado y mejorado, que al final es patrimonio de España. CONFERENCIANTES_ No está mal. ¿Tienes algo más que preguntarle? CONFERENCIENTE: Pero no quiero estropear este final. Si acaso una cosa más, Cañetano. ¿Este libro también es una catarsis tuya, es una forma de perdonar? CAYETANO: Puede ser, puede ser. Puede ser porque yo muchos años estuve muy revelado con ella, por lo que no entendía en mi infancia, en mi adolescencia, como he explicado antes, y luego ya una etapa de transición, como te he contado, y luego ya terminé muy contento, muy unido a ella, y pues eso, como decía mi hermano Carlos... Contigo lo de mamá es alucinante, porque ella ha hecho caso a su padre, a nuestro padre, al papa, al rey, y a ti, es verdad. Imágenes de Cayetano firmando libros Imágenes de Bárbara saludando a una pareja
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