PARTE 4_Homenaje a Mario Vargas Llosa con la ausencia de su gran amigo, Andrés Roca Rey

Ficha técnica


Fecha 14/04/2026
Parte 1
Duración 00:04:38
Sonido Ambiente
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Álvaro Vargas Llosa desvela, en el homenaje a su padre, Mario Vargas Llosa, en el primer aniversario de su muerte, cómo le dijo que le gustaría que se le recordara: "me dijo: 'quiero ser recordado como un creador, quiero ser recordado como un novelista'". El hijo del premio nobel ha dicho en su discurso que él recuerda a su padre "como al tipo que tenía en vilo a su familia todos los días, porque siempre se le ocurría una idea audaz, una idea osada, una idea temeraria, una idea que nos ponía a todos en peligro y no pocas veces puso patas arriba a su propia familia". De su padre ha destacado que fue un "hombre contradictorio, al fin y al cabo, como lo somos todos, que de vez en cuando no buscara también la utopía a él en la vida real y se diera algunos porrazos. Y sus porrazos eran públicos, más bien, porque era un hombre muy público. Pero en todo caso, a lo que voy es que esa es una lección que nos legó, una lección importante". Y ha dicho que "cuando se equivocó, y esto no lo saben muchos de ustedes, lo sabemos quiénes lo tratamos en privado, supo reconocerlo, supo arrepentirse y supo pedir perdón. Y esta es una de sus grandes virtudes".   "Todo lo demás, es secundario, secundario no significa poco importante, significa que está subordinado a eso. Fue, sobre todo, un creador. Pero además de creador, fue también, por supuesto, un hombre cívico, que acertó y se equivocó, como el hombre privado, que fue también, que tuvo luces y tuvo sombras, que tuvo aciertos y tuvo errores, más luces que sombras, más aciertos que errores, y que cuando se equivocó, y esto no lo saben muchos de ustedes, lo sabemos quiénes lo tratamos en privado, supo reconocerlo, supo arrepentirse y supo pedir perdón. Y esta es una de sus grandes virtudes. Había en ello también una cierta integridad intelectual. Él no dudó cuando fue necesario exponer sus vísceras, mostrar aquello en lo que se había equivocado, porqué cómo y cuándo había tratado de corregir sus desaciertos y de qué manera procuraba acertar a partir de entonces a partir de ese momento. Cuando uno lee, por ejemplo, sus colecciones de artículos, hay muchas colecciones que han salido recientemente, pero 'Contra Viento y Marea', que fue el primer gran esfuerzo por recopilar sus artículos, lo que uno ve es a un hombre que está exponiendo sus vísceras, las está exhibiendo ante el mundo y diciendo en esto me equivoqué, de esta forma quiero tratar de corregir mi pasado. Y en eso había audacia, había osadía, pero yo creo que sobre todo lo que había era un ejercicio de integridad intelectual. Y es muy difícil para un intelectual reconocer que se equivocó y es muy difícil para un intelectual orientar a sus lectores hacia aquellos lugares y aquellos momentos precisos en que se equivocó. Y eso es lo que hizo a lo largo de su vida no solamente en aquellos volúmenes, sino en muchos otros lugares De manera que hubo en también una dosis importante de integridad intelectual. Quiero para terminar y para continuar con el plato fuerte de la jornada agradecerles infinitamente en nombre de mi familia que nos está viendo en este momento desde el otro lado del charco, de mi madre Patricia, de mi hermano Gonzalo y mi hermana Morgana, y en el mío propio y los seis nietos de mi padre, agradecerles mucho su solidaridad, su compañía y el hecho de que tengan presente a mi padre esta noche. Muchas gracias.   Ahora, como lo dijo Raúl hace un momento, voy a invitar a Alejandro Roemers a que suba al escenario, porque vamos a firmar un convenio entre la Cátedra Vargas Llosa y la Cátedra que lleva el nombre de Alejandro, Alejandro Guillermo Roemers, que es una gran persona. Alejandro es también una buena persona. Creo que era Gerardo el que se refería hace un momento a mi padre como una buena persona, él también lo es además de haber sido un gran empresario, un excelso poeta y recientemente también un reconocido prosista. Además de todo eso, es un mecenas, es un hombre generoso que ayuda a la cultura a ambos lados del charco, en muchos lugares, que tiene además también ideas utópicas que le gustaría materializar y llevar a la práctica. que es un gran honor para la Cátedra Vargas Llosa poder firmar hoy este convenio, querido Alejandro.   Palabras de Alejandro Roemres: Muchas gracias. Muchas, muchísimas gracias. Y la verdad que esos también lo propusieron unirme a su cátedra. En ese momento era como empresario para saber un poco más de Argentina y su situación, después hablamos de literatura, por supuesto, ha sido íntegro intelectualmente y muy valiente para dar siempre sus opiniones, no importaba lo que pensaran los que estaban allí".

Relacionados