Dulceida devela cómo está siendo su vida alejada de su mujer, Alba Paul

Ficha técnica


Fecha 20/03/2026
Parte 1
Duración 00:03:46
Sonido Ambiente
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Dulceida devela cómo está siendo su vida alejada de su mujer, Alba Paul: "mira, la verdad, con mi situación, sola. De mudanza, que tengo todo en cajas. Sí, sí, todavía, porque es complicado, es complicado, porque entre el trabajo, tal, digo, venga, tengo una tarde para colocar, tengo cosas que no están hechas, o sea, todavía me queda, voy todos los días, hecha un cuadro, pero bueno. Bueno, a ver, mi chándal y mi moño como todas. Hay etapas para todo". Opina sobre la participación de su pareja en un reality: "pues la estoy viendo muy bien, la verdad, no lo dudaba, eh, pero no sé, al final es algo que nunca he hecho. Era su ilusión, entonces la veo bien, tiene bajones pues como todos, pero la estoy viendo muy bien, muy justiciera, muy ella, y poquito a poco. Yo le dije al principio, poquito a poco, que tiene mucho carácter". Añade: "sí, siempre, y a lo mejor puede, todos en un momento de enfado podemos alzar un poco la voz, pero es verdad que trata siempre con mucho respeto. Eso lo hemos trabajado mucho nosotras juntas, después de 12 años en discusiones, discutir con respeto siempre". Total Dulceida: - Bueno, Semana de la Moda de Madrid, un desfile especial. Tú vamos, a ti te encanta la moda, también se puede decir que vives en Madrid. De ello, de la moda, ¿qué te aporta en tu día a día? - La moda para mí, siempre lo he dicho, es una forma de expresar, una forma también como de ser libre, así lo entendí yo cuando me empezó a gustar y hoy tenía que estar aquí, he hecho un viaje porque estoy fuera de Madrid para venir y apoyar, que encima de un diseñador increíble es mi amigo y no me lo podía perder. - ¿Tienes menos tiempo ahora para preocuparte por la moda, con tu situación en casa? - Mira, la verdad, con mi situación, sola. de mudanza, que tengo todo en cajas. Sí, sí, todavía, porque es complicado, es complicado, porque entre el trabajo, tal, digo, venga, tengo una tarde para colocar, tengo cosas que no están hechas, o sea, todavía me queda, voy todos los días, hecha un cuadro, pero bueno. Bueno, a ver, mi chándal y mi moño como todas. Hay etapas para todo. - ¿Cómo estás viendo a Alba? - Pues la estoy viendo muy bien, la verdad, no lo dudaba, eh, pero no sé, al final es algo que nunca he hecho. Era su ilusión, entonces la veo bien, tiene bajones pues como todos, pero la estoy viendo muy bien, muy justiciera, muy ella, y poquito a poco. Yo le dije al principio, poquito a poco, que tiene mucho carácter. - No se calla, pero es verdad que habla con muchísimo respeto, o sea, no grita como otras personas. - Sí, siempre, y a lo mejor puede, todos en un momento de enfado podemos alzar un poco la voz, pero es verdad que trata siempre con mucho respeto. Eso lo hemos trabajado mucho nosotras juntas, después de 12 años en discusiones, discutir con respeto siempre. - ¿Serias capaz? - Ni de coña, yo le digo a mi mujer que todos los que van ahí, el otro ya lo dijo, son masocas, yo al día abandonaría, imposible, sin mi café, no. - ¿Cómo te apañas en casa? - A ver, más difícil sobre todo porque le he hecho mucho de menos, pero es verdad que tengo ayuda en casa, siempre lo he dicho, y hago que cada semana venga alguien. Ahora está mi padre, ahora estoy en Cuenca con mi madre. La semana que viene, viene un amigo. Luego me voy yo, luego viene mi suegra. Yo siempre, nunca voy a estar sola porque además en la casa nueva y tal tampoco quiero estar sola, así que siempre me ayudan y ella feliz también de estar con la familia. - ¿No te gusta estar sola pero de nunca, ni tu ratito de soledad ni nada? - Sí, eso de hecho lo he hecho un poco de menos, a veces. No, me refiero a dormir sola, como en una casa, en un cambio, ¿sabes? Que he hecho el cambio al final casi sin Alba, cuando ya venga Alba, pues la cosa cambia, pero mi ratito sola que nadie me los quite. - ¿De visita te atreverías a ir o un simple mensajito ya ? - De visita me muero de ganas. Me dicen, ves, mañana yo voy, ya la he hecho tanto de menos. Mi amiga Ángela me dice - ¿No te vas a la isla? - Claro, claro, yo de visita, a verla. Sí, sí, sí. Claro, mi amiga Ángela me dice, joder, ¿cómo debes estar si dos días sin veros? Y ya sois más empalagosas y digo, pues imagínate. - Oye, que dure, te quiero decir, que aguante hasta el final. - Que aguante hasta el final y vamos a apoyarla hasta el final. Aunque sea duro, para ella es más, entonces - Pero cuando venga ya está hecha la mudanza - Hombre, se va a encontrar la casa, que va a flipar. Eso espero. - Eso es que es un premio - ¿Eh? Sí. - Un reencuentro maravilloso, entonces. - Sí, tengo unas ganas. Por favor, todavía queda, va a quedar mucho. Yo la espero en junio o así. - Muchas gracias. - Gracias. Adiós.

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