Ficha técnica
La Fundación Cajasol y la fundación Casa de Alba presentan el ciclo centenario del nacimiento de Cayetana de Alba, un programa de cinco veladas que Sevilla dedica en 2026 al centenario del nacimiento de cayetana fitz-James Stuart, XVIII Duquesa de Alba. Junto a Cayetano Martínez de Irujo, también participaron en esta ocasión grandes amigos de la Duquesa de Alba como Carmen Tello, el padre Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, Marina Bernal y José María Flores. SEXTA PARTE Carmen Tello: A San Sebastián, iba con mi antigua suegra, y veo a una señora que viene con una sombrilla subiendo una escalera en San Sebastián y me dice mi suegra, mire, viene Cayetana, la de la sombrilla, yo era muy jovencita y no me esperaba Cayetana en San Sebastián, bueno, para yo no represento a Cayetana y nada, pero luego, a lo largo del tiempo puso lo de Nuevo Futuro aquí en Sevilla y ella era un lista, porque ella nunca, sabía mandar muy bien, o sea, ella no me decía oye, te quiero tener puesto, sino mandaba a otra persona que era como intermediaria, para que yo no le dijera mira, ¿no me viene bien? sino directamente que sí, efectivamente cuando me lo proponen yo, ¿qué quiere que te diga? me volví loca porque estar con ella, pues para mí no sé, lo máximo, ¿no? y entonces fue cuando empezamos a conocernos, era una persona que no era nada difícil, si tú la conocías, eran sus cosas muy cuadriculadas, ella muy ordenada, muy puntual, le gustaban las cosas como ella... le gustaban y entonces cuando... acuerdo un día que le encantaban las cervezas Cruzcampo y entonces ya conocía perfectamente si era de barril, esa tontería me hacía gracia. Cuando me separé tú te crees que eres el único del mundo y cuando las cosas no van bien pues te la dan por todas partes lo que pasa que ella desde primera me dijo eso que ha dicho Cayetana es la verdad pero yo también siempre dije que jamás, jamás la dejaría nunca y hasta el final estuve con ella, la cuidaba como podía porque tenía a su familia para cuidarla pero pues eso, la acompañaba a los médicos, la acompañaba aquí en Sevilla cuando tenía ella no quería que se supieran sus cosas de enfermedades ni nada y entonces pues ella se sentía a gusto conmigo y tenía muchísima confianza y me conquistó hasta el final y de hecho yo me acuerdo de ella todos los días y todos los días habló con ella, era como una segunda madre como una hermana. La queremos como si estuviera aquí ahora mismo, bueno ella está en la feria ahora mismo viéndola aquí a todos, sobre todo a su niño Cayetano, que era su ojo derecho y Eugenia por supuesto también, nosotros teníamos otra mentalidad, otra forma de ser pero Cayetano se identifica muchísimo a ella y yo además desde aquí a Cayetano le apoyo en todo lo que sea recordarla porque estas personas hay que las recuerdan pero hay que quedar de vez en cuando un baño de recuerdos y que sepamos todo lo que ha sido para todos nosotros y para esta ciudad y para la humanidad que lo que ella ha convivido es que eso es muy complicado de explicar todo lo que ha hecho ella por detrás porque ella no nos gusta por delante solo sino por detrás y eso lo hemos vivido nosotros así que yo doy las gracias a Dios de haber conocido a ella, me ha apoyado mucho, me ha querido mucho me ha traído también muchas envidias porque la gente quería estar al lado de ella y ella estaba pero tenía su elegida en cuanto a la conexión de carácter o de forma de ser le gustaba la alegría, le gustaba que fuéramos valientes.
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