Ficha técnica
Joaquín Racionero, primo de Raúl del Pozo: "era un poco locuelo, no hacía dinero": "aparte de ser algo muy particular, que todo el mundo lo conocía, y todos lo conocéis, pues era un poco bohemio, un poco locuelo, eso dicen que soy yo también, es un poco loco, pero bueno, era un buen cachicán. Poco dinero, porque él no hacía dinero a mitad de mes ya se quedaba sin dinero porque se lo daba a todo el mundo pero bueno". El primo del periodista asegura que Cuenca no ha sido generosa con Raúl: "mucho más él con Cuenca que con él. La verdad es que no Cuenca no le ha ponderado mucho. Durante unos amigos les hemos pedido muchísimas veces que le pusiesen la calle y bueno, pues hay calles como a Berlanga, que no tiene que ver nada con Cuenca, con Fernando Fernández Gómez que no tiene nada que ver con Cuenca y ahora por mí imagino que ya a Güey muerto se va a dar rabo y eso es la pena de Cuenca". Total Joaquín Racionero, primo de Raúl del Pozo: - Joaquín Racionero Paje, Primo de Raúl. Primo de Raúl, sí. - Usted ha tenido un restaurante en Madrid. - Bueno, yo tenía un restaurante donde aquello era un sitio de tertulia, donde llevaba muchísima gente a De los Ríos, a Umbral, a muchísima gente. Y bueno, pues allí se hacían las tertulias. Yo patrocinaba un premio de cuentos que él participaba siempre siendo el jurado. - Joaquín, ¿y cómo puede recordar a la figura de Raúl? - Bueno, aparte de ser algo muy particular, que todo el mundo lo conocía, y todos lo conocéis, pues era un poco bohemio, un poco locuelo, eso dicen que soy yo también, es un poco loco, pero bueno, era un buen cachicán. Poco dinero, porque él no hacía dinero a mitad de mes ya se quedaba sin dinero porque se lo daba a todo el mundo pero bueno - ¿Mantenía su vinculación con Cuenca? - Sí, más que Cuenca con él - ¿Sí? - Sí, mucho más él con Cuenca que con él. La verdad es que no Cuenca no le ha ponderado mucho. Durante unos amigos les hemos pedido muchísimas veces que le pusiesen la calle y bueno, pues hay calles como a Berlanga, que no tiene que ver nada con Cuenca, con Fernando Fernández Gómez que no tiene nada que ver con Cuenca y ahora por mí imagino que ya a Güey muerto se va a dar rabo y eso es la pena de Cuenca. - ¿Las tertulias había un día fijo para celebrarlo? - Bueno, no, no, no, normalmente cuando le apetecía porque yo tenía un sitio tan bohemio que dejaba entrar a quien me daba la gana y cerrábamos y abríamos la puerta cuando queríamos, o sea que no había mucho problema en eso.
Relacionados