Ficha técnica
Leire Martínez se sincera sobre su salida de 'La Oreja de Van Gogh' durante su entrevista en 'el Mon rác' de Jordi Basté: "pues mira, hay mucho de lo que has dicho, hay mucho de mucha llamada, hay mucho de mucha prensa, sí hubo un primer impulso de cual avestruz meter la cabeza bajo tierra y tal, pero traté de normalizar, quiero decir... Mi día a día es muy normal y pretendo que siga siéndolo, y ya no sólo por mí sino por quienes me rodean, yo evidentemente estaba en casa, en mi entorno seguro y ahí me sostuvieron y me protegieron, pero yo vi que aquellas primeras reacciones, la mía. A mi hijo le pasaban factura, no sé cómo decirte. Que a él". Añadía: "esto fue un lunes y yo dije el martes, cariño mío, ya has pasado, ya has llorado, ya yo qué sé, mañana te levantas y vas al cole al niño como todos los días cuando no estoy de viaje, lógicamente, y yo me levanté fui al cole, sabía que todo el mundo me estaba mirando, sabía que tal pero dije no, no, mi hijo, no porque claro, esto nos pasa factura a todos, claro". Explicaba a lo que tenía 'miedo': "sí, sí ante lo desconocido ante el qué pasará ahora, cómo será esto. Evidentemente, también había mucho vértigo en cuanto al ruido que se iba a generar. Yo sabía que esto iba a generar mucho ruido y me da una pereza". ENTREVISTA LEIRE MARTÍNEZ: - Y yo veía que al final la cabra tira al monte y yo veía que acababa y entonces dije pues es que igual necesito hablar de esto. Pues hablemos de esto. Y esta canción es eso es hablar y validar una emoción que tenía en ese momento. - Más música. (Ponen una parte de su canción.) hoy sabrás cuidar lo que tantas veces no supiste amar, espero que ahora sí puedas ser feliz. ¿Hay dolor en el disco? - Hay reflejos de dolor pero desde una perspectiva yo creo que vitalista de avanzar de crecer y de precisamente no quedarte anclado en ese dolor. - (Ponen una parte de su canción.)Bueno, a lo largo del disco dejas muy claro que eso es evidente que has decidido priorizarte. - Ah, sí, sí, sí, claro. - Que has dicho, va, hasta aquí, ahora y yo, yo, yo, yo. - Sí, pero fíjate, no es un yo, yo, yo, contra nadie ni por encima de nadie.Yo creo que tenemos que conciliarnos con una idea que tiene que ver con cuidarnos y empezar respetándonos nosotros mismos. Quiero decir, porque si tú no te respetas probablemente no te vaya a respetar nadie, ¿no? Entonces, este disco vade eso. Va de mimarme, abrazarme, darme el lugar en ese sentido. Darte tu lugar es cuidarte. - ¿Y por tanto cómo es esta nueva Leire? - No es una nueva Leire.Lo que pasa es que ahora es verdad que no hay un parapeto o un paraguas en el que formo... quiero decir, ahora estoy yo. Y entonces... No hay una trinchera.Quiero decir que aquí ya estoy yo y es lo que soy. Y entonces, en este soy lo que soy, pues implica que hable en primera persona de todo. Que ha todo lo respondo yo, y no desde una perspectiva de filosofía de banda, donde lo importante y además siempre he sentido que era así, o sea... Cuando tú representas una marca, tienes que hablar y defender esa marca con la filosofía interna de marca y con lo que... - Y en cambio ahora, la marca eres tú. - Ahora la marca soy yo. Soy marca y persona, entonces claro, pues hablo en mi nombre. - Ahora, esta canción se llama Cabeza de ratón y dice: Soy yo quien ahora dice adiós, ahora prefiero ser Cabeza de Ratón. Claro, es lo que decías de una banda, ¿no? Que antes podía ser Cola de... ¿Cómo se llama esto?Sí, Cola de León, ¿no? Para entender... - Mira, esta canción básicamente, además, no es una reflexión que haga yo sola. Yo me siento a escribir esta canción con María Peláez y con Alba Reich.Y dos grandísimas. - Sí, señor. - Claro que sí. Entonces, las tres somos mujeres, las tres hemos coexistido en este universo musical y cada una en formato o conceptos distintos. - Sí. - Y sin embargo, las tres coincidíamos en reflexiones de nuestro día a día, de nuestra vivencia, de cosas que hemos visto, a nosotras, a compañeras. Y esto va de que nuestra visión era un poco reírnos de situaciones que nos resultaban muy ridículas y que desgraciadamente a veces siguen existiendo, donde la igualdad no es plena, donde a veces te ves, pues estas primeras frases de la canción, ¿no? Posa para el cuadro y no sonrías ¿vale? Se te ve tan guapa, tan bonita. Bueno, pues esto va un poco de esto, ¿no? De que parece que te tiene que validar el de enfrente y entonces nosotras, la reflexión que acabamos haciendo es decir, tú puedes validarme lo que quieras o tú me puedes colocar donde quieras. Ahora, yo prefiero ser cabeza de ratón. Quiero decir, si yo decido ser esto porque me dan igual los cánones sociales de éxito o de dónde me tengo que colocar o a qué tengo que aspirar o qué tal, si yo soy feliz con esto, a mí déjame, no sé cómo decirte, y va un poco de eso. - (Ponen una parte de su canción.) Hay una cosa que sí, que yo me acuerdo aquellos días que pues que, a mí ahora hablar, también te digo una cosa, a mí, esta es cosa de hablar de tu pasado, porque yo pensé que durante un tiempo debías pasar, la primera semana, que ya debía ser terrorífica, pero terrorífica porque te debía llamar todo Dios, toda la prensa, y tú debías estar, no me imagino ni dónde ni cómo, perocasi escondida debajo de la mesa o perdida por el mundo. ¿No? debía ser así. Yo pensaba en aquel tiempo, pensé pobre tía, cómo de mal lo debe estar pasando con toda esta presión. - Pues mira, hay mucho de lo que has dicho, hay mucho de mucha llamada, hay mucho de mucha prensa, sí hubo un primer impulso de cual avestruz meter la cabeza bajo tierra y tal, pero traté de normalizar, quiero decir... mi día a día es muy normal y pretendo que siga siéndolo, y ya no sólo por mí sino por quienes me rodean, yo evidentemente estaba en casa, en mi entorno seguro y ahí me sostuvieron y me protegieron, pero yo vi que aquellas primeras reacciones, la mía. A mi hijo le pasaban factura, no sé cómo decirte. Que a él - ¿Qué edad tiene? - Tiene diez. En ese momento tenia nueve. Y claro, dije, no, no, no. Aquí hay que volver al día a día esto, ya está, en la vida nos pasan cosas. - Lo de los hijos a veces siempre, siempre, cogen los pies y te tiran - Esto fue un lunes y yo dije el martes, cariño mío, ya has pasado, ya has llorado, ya yo qué sé, mañana te levantas y vas al cole al niño como todos los días cuando no estoy de viaje, lógicamente, y yo me levanté fui al cole, sabía que todo el mundo me estaba mirando, sabía que tal pero dije no, no, mi hijo, no porque claro, esto nos pasa factura a todos, claro.
Relacionados