Ficha técnica
Lucía Pombo, junto a su marido, cuenta como se encuentra y como está llevando su embarazo: "demasiado bien. Sinceramente podría haber volado perfectamente, porque me he sentido y me he encontrado fenomenal. No he tenido ningún síntoma... Eso es lo que me preocupaba, que decía, yo no puedo estar haciendo vida porque no tengo ni un síntoma, ni cansancio. Entonces he estado fenomenal" Sobre el sexo del bebé, comenta: "todo el mundo me dice que es niño. Todo el mundo me dice que es niño. Y yo voy jugando. Pues es que últimamente estoy como que más... Quiero más niño que niña. Pero es que no lo sé lo que va a ser. Yo voy jugando" Sobre si la experiencia de sus hermanas le ha servido en su embrazo, reconoce: "la verdad que yo me he tenido que comer mucho mis palabras porque es verdad que he juzgado mucho a mis hermanas embarazadas y ahora soy yo la que está embarazada y la que está replicando lo mismo que hacían ellas. Entonces, puntito en la boca" en cuanto a la felicidad que irradian, sentencia: "un niño muy deseado, que nos ha costado, que en absoluto me esperaba y la gente me lo está diciendo mucho. Me dicen, te veo muy feliz. La realidad es que estoy radiante por dentro porque estoy feliz, feliz" Si le preguntan por su prima Blanca Pombo con la que han coincidido en el evento, lucía explica: "no hay actitud. Directamente porque ella es la que ha puesto una barrera, con lo cual no hay nada" además añade sobre una posible reconciliación: "esa decisión ha sido de ellos, yo soy la prima mayor, a mí me hubiese encantado la verdad, que se hubiese mantenido todo al margen. Yo soy la mayor, yo tengo 36 años, con esta edad se ve con otra perspectiva. A mí me hubiese gustado que no nos hubiese rozado siquiera a los primos. Ha pasado así, dios mediante, nunca se sabe" Total de Lucía Pombo y Álvaro Huerta - L: La verdad es que estamos emocionados y muy ilusionados por estar aquí. Siempre que podáis, ayudáis. Bueno, no sabría decir si vamos a aportar muchísimo, pero lo que sí que queremos es intentar dar voz, porque la verdad es que el proyecto es precioso y a dónde va destinado el dinero es realmente importante. - Ahora se lleva de diferente manera porque en vuestro estado - L: Yo creo que mi filosofía no ha cambiado jamás. Ha sido y es importante siempre. - Enhorabuena a los dos, ¿qué tal? ¿Cómo los estáis llevando? - L: Estamos felices. Yo hoy voy embutida, no era consciente. Me probé este outfit hace como tres días y hoy ya no quepo. - De cuanto estás. - De unos cinco meses y medio. Pero que no sé dónde está el niño, no lo sé. Digo niño en general, pero... No, no, no lo sé. - A: No, es que sale más hablar en masculino, pero la realidad es que ni yo lo sé. O sea, que vosotros tampoco. - L: Todo el mundo me dice que es niño. Todo el mundo me dice que es niño. Y yo voy jugando. Pues es que últimamente estoy como que más... quiero más niño que niña. Pero es que no lo sé lo que va a ser. Yo voy jugando. - ¿Nombres? - L: Si tenemos nombres pensados, lo que pasa es que estamos como en un eterno debate. Hay muchos nombres y yo creo que hay que esperar. Para que no haya discusiones. Me lo han dicho. Si lo dices mucho y piensas con antelación, lo quemas. Entonces es mejor... ¿Te pasó? No tengo el cuarto del niño hecho, le llamo cigoto y no estoy pensando en nombres en exceso. - Como lo estás llevando. - Demasiado bien. Sinceramente podría haber volado perfectamente, porque me he sentido y me he encontrado fenomenal. No he tenido ningún síntoma... Eso es lo que me preocupaba, que decía, yo no puedo estar haciendo vida porque no tengo ni un síntoma, ni cansancio. Entonces he estado fenomenal. El otro día Matilda me hizo mucha gracia, me dijo, Lu, un secreto, por favor, tía Lu. Le dije, ¿qué quieres? Me dice, ¿qué es? ¿Niño o niña? Le dije, Mati, no lo sé. ¿Tú qué quieres? Y me ha respondido, yo quiero niño. Le dije, ¿por qué Mati? Y me dice, porque entonces Martín así no se queda solo. Yo no entendí nada. Increíble. - A: Pues a ver si se cumple eso, ¿no? - La experiencia de los embarazos familiares ayudará también, ¿no? - Sí, la verdad que yo me he tenido que comer mucho mis palabras porque es verdad que he juzgado mucho a mis hermanas embarazadas y ahora soy yo la que está embarazada y la que está replicando lo mismo que hacían ellas. Entonces, puntito en la boca. - Imagino que estáis viviendo un sueño, ¿no? Era un niño muy deseado. - Un niño muy deseado, que nos ha costado, que en absoluto me esperaba y la gente me lo está diciendo mucho. Me dicen, te veo muy feliz. La realidad es que estoy radiante por dentro porque estoy feliz, feliz. - Se os nota a los dos. - Muchas gracias. Mil gracias. - Le hemos preguntando también a tu prima Blanca que está aquí. - Pues nada, un evento tan bonito y que disfrute todo lo que pueda. - Si os encontráis en sitios así, ¿hay una actitud cordial o es tan la distancia que no...? - No hay actitud. Directamente porque ella es la que ha puesto una barrera, con lo cual no hay nada. - Pues le preguntamos antes que si al final es un tema más de padres, que bueno, vosotros sois las hijas y estáis un poco ahí en el medio, que si no le gustaría pues arreglarlo y que se quede solo en padres y no parecía muy... - Esa decisión ha sido de ellos, yo soy la prima mayor, a mí me hubiese encantado la verdad, que se hubiese mantenido todo al margen. Yo soy la mayor, yo tengo 36 años, con esta edad se ve con otra perspectiva. A mí me hubiese gustado que no nos hubiese rozado siquiera a los primos. Ha pasado así, Dios mediante, nunca se sabe. - Con lo bien que hablas y lo sensata que eres, no has decidido hablar con ellos. - Creo que no es mi deber, en su momento se intentó, no fue fructífero y no creo que sea el lugar donde tengo que estar. - Gracias chicos, cuidaos mucho, gracias.
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