Ficha técnica
Declaraciones de Gemma Tramullas, inquilina del edificio de la calle Mallorca 243, Barcelona, afectada por la compra de su piso por un fondo de inversión. Después de 26 años residiendo en la vivienda, hace dos años su piso fue adquirido por un fondo de inversión que ha informado a los vecinos que no va a renovar sus contratos. El contrato de Gemma finaliza el mes de mayo, pero se ha adherido a una prórroga extraordinaria de dos años más. Junto al Sindicat de Llogateres, los vecinos están luchando para poder mantener sus viviendas y frenar esta operación especulativa. Además de este bloque, el sindicato también denuncia situaciones similares en otros 72 edificios de la ciudad.
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