Ficha técnica
Imágenes de Gemma Tramullas, inquilina del edificio de la calle Mallorca 243, Barcelona. Su piso, juntamente con todo el bloque, ha sido adquirido por varios fondos de inversión que no quieren renovar los contratos de alquiler a los vecinos. Junto al Sindicat de Llogateres están luchando para que los vecinos puedan mantener sus viviendas y frenar esta operación especulativa. Además de este bloque, el sindicato también denuncia situaciones similares en otros 72 edificios de la ciudad.
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