Ficha técnica
Para Eyal Eshel, como para muchos familiares de los más de 1.200 israelíes asesinados por Hamás el 7 de octubre de 2023, es muy duro que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, siga en el cargo más de tres años después y no haya rendido cuentas por lo que consideran un fallo en la seguridad de Israel. En su caso, es aún más doloroso porque su hija, Roni Eshel, al igual que otras muchas de sus compañeras de la base de Nahal Oz, muy próxima a Gaza, llevaban tiempo alertando de que el grupo terrorista estaba planeando algo. Pese a todo, Netanyahu "nunca se ha reunido con nosotros y nunca hemos hablado", comenta Eyal, que asegura que no quiere hablar del primer ministro. "Todo lo que quiero es que él y su Gobierno salgan de nuestra vida y construir de nuevo Israel", asegura, porque considera que "algo tiene que cambiar" para que los niños puedan tener "una buena vida con buenos oficiales en el Ejército y buena gente en el Gobierno". (Fuente: Latina)
Relacionados