Ficha técnica
Todo empezó con el aviso de un vecino de El Castellar en 2008. Entre las rocas del yacimiento de La Tejería aparecieron unos huesos que el equipo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis confirmó que pertenecían a un dinosaurio. Dieciocho años después, aquellas vértebras se han convertido en uno de los descubrimientos paleontológicos más importantes de Europa: la primera evidencia científica de un Diplodocus fuera de Estados Unidos.
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