Ficha técnica
A punto de celebrar su primer aniversario de amor, la relación de Blanca Romero y Quique Sánchez-Flores está más que consolidada y atraviesa por su mejor momento. Dejando atrás los rumores de crisis que les han perseguido en los últimos tiempos -primero en marzo, cuando la modelo eliminó cualquier rastro del sobrino de Lola Flores de su perfil de Instagram, y posteriormente en agosto, cuando no se vio al entrenador arropando a su novia tras el fallecimiento de su padre, Rafael Romero-, la pareja ha encontrado el equilibrio perfecto y la fórmula para que su noviazgo marche viento en popa a la par que compaginan sus exigentes profesiones y sus vidas familiares a pesar de la distancia que afrontan en su día a día ya que ella reside en Gijón y él en Vitoria puesto que es entrenador del Alavés. (Fuente: Instagram y Europa Press)
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