Ficha técnica
Kiko Rivera está disfrutando de una de las Semanas Santas más felices de su vida. Inseparable de Lola García, el hijo de la tonadillera ha vivido un Lunes Santo muy especial en el que, además de disfrutar por primera vez de las procesiones de su tierra en uno de los enclaves más emblemáticos del barrio de Triana, se ha reencontrado con su prima Anabel Pantoja después de varios meses sin verse. Además de presentarle a su novia -con la que la influencer parece haber encajado a las mil maravillas-, Kiko ha mostrado su faceta más paternal con la pequeña Alma.
Relacionados