Ficha técnica
Violeta Mangriñán sigue gestionando las consecuencias de la fuerte polémica que desató al "felicitar" el inicio del Ramadán con la imagen de un plato de jamón y dos cervezas en TikTok, un contenido que muchos interpretaron como una burla hacia la comunidad musulmana y que derivó en acusaciones de racismo, una ola de 'hate' y hasta amenazas contra ella y sus hijas. Tras borrar el vídeo y pedir disculpas públicas, la influencer ha tenido que dar un paso más y anunciar que contratará seguridad privada, después de recibir mensajes tan graves que le han hecho temer por su integridad y la de su familia.
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